La noche estrellada es un óleo sobre lienzo pintado por Vincent van Gogh en junio de 1889 y conservado en el MoMA de Nueva York. Muestra un cielo nocturno atravesado por remolinos de luz sobre un pueblo dormido, con un ciprés oscuro que asciende en primer término. Es la obra más reproducida del pintor y también una de las más malinterpretadas: no representa una noche vista, sino una noche recordada y reconstruida.
Ficha de la obra
Título: La noche estrellada (De sterrennacht). Autor: Vincent van Gogh. Fecha: junio de 1889. Técnica: óleo sobre lienzo. Medidas: 73,7 × 92,1 cm. Ubicación: Museum of Modern Art (MoMA), Nueva York. Estilo: Postimpresionismo.
Qué mirar
- El ciprés del primer plano, que enlaza la tierra con el cielo y rompe la línea del horizonte.
- El campanario del pueblo, de forma neerlandesa y no provenzal.
- Los once cuerpos celestes: la luna en cuarto menguante y las estrellas rodeadas de halos.
- La dirección de la pincelada, que cambia por zonas: ondulada en el cielo, vertical en el ciprés, horizontal en los campos.
Contexto: Saint-Rémy, 1889
Van Gogh pintó el cuadro durante su internamiento voluntario en el asilo de Saint-Paul-de-Mausole, en Saint-Rémy-de-Provence, donde ingresó en mayo de 1889 tras la crisis de Arlés. Permaneció allí un año y produjo cerca de ciento cincuenta pinturas, entre ellas algunas de las más conocidas de su obra.
Disponía de dos habitaciones: un dormitorio con una ventana enrejada orientada al este y un cuarto contiguo que usaba como taller. En sus cartas a su hermano Theo describió la vista desde esa ventana: los campos cercados, las colinas de los Alpilles al fondo y, antes del amanecer, el lucero del alba, «muy grande».
La pintura no se ejecutó ante el motivo. El reglamento no le permitía trabajar de noche en el dormitorio, de modo que la compuso en el taller a partir de lo observado, de dibujos previos y de memoria. Eso explica sus alteraciones respecto a la topografía real.
Descripción y composición
El lienzo se divide en dos franjas de tamaño muy desigual. La superior, que ocupa casi tres cuartas partes de la superficie, es el cielo. La inferior, un pueblo entre colinas. Entre ambas se interpone la masa oscura del ciprés, que asciende desde el borde inferior hasta rebasar el marco por arriba.
El cielo está recorrido por dos grandes espirales entrelazadas en la zona central, en torno a las cuales orbitan once cuerpos luminosos: la luna en cuarto menguante, en el ángulo superior derecho, envuelta en un halo naranja, y diez estrellas rodeadas de aureolas concéntricas. La más brillante, a la izquierda, corresponde probablemente a Venus, el lucero que mencionaba en sus cartas.
El pueblo, en cambio, está en calma. Las casas son bajas, algunas con las ventanas iluminadas, y sobre ellas se alza un campanario de aguja aguda. Ese campanario no existe en Saint-Rémy: su forma es la de las iglesias del Brabante neerlandés donde el pintor creció. Es un añadido de memoria.
La pincelada cambia de dirección según la zona. Ondulada y encadenada en el cielo, donde cada trazo empuja al siguiente; vertical y ascendente en el ciprés; corta y horizontal en los campos. Esa variación es lo que produce la sensación de que el cielo se mueve mientras la tierra permanece quieta.
Significado
Van Gogh no dejó una explicación del cuadro. En sus cartas es incluso severo con él: lo llama un fracaso y lo considera demasiado alejado de la observación directa. Las lecturas posteriores se apoyan en el conjunto de su correspondencia.
La noche como consuelo
La noche estrellada era para el pintor un motivo de fascinación reiterada. En una carta de 1888 escribió que la vista de las estrellas le hacía soñar, y comparó la muerte con un viaje hacia ellas, del mismo modo que en vida se toma un tren para ir a un pueblo. El cielo del cuadro se ha leído en esa clave: no como amenaza sino como promesa.
El ciprés como enlace
El ciprés es árbol de cementerio en la tradición mediterránea, asociado a la muerte, pero también el único elemento del cuadro que une físicamente el suelo y el cielo. Su función compositiva y su carga simbólica coinciden: es el puente entre los dos mundos que la pintura separa.
La lectura psicológica y sus límites
La interpretación más difundida convierte los remolinos en imagen directa de la enfermedad mental del pintor. Conviene tomarla con reservas. Van Gogh trabajaba únicamente en los periodos de lucidez, entre crisis, y la obra está construida con un control compositivo evidente: los ritmos del cielo responden a decisiones y no a impulsos. Reducirla a un síntoma empobrece lo que es una elaboración deliberada.
Se ha señalado también la posible influencia de los grabados de la ola de Hokusai, muy difundidos en el París que Van Gogh había frecuentado, y de las ilustraciones de nebulosas espirales publicadas por los astrónomos del siglo XIX. Ninguna influencia está documentada por el propio pintor.
Por qué es importante
La obra marca el punto en que el color y el trazo dejan de describir para expresar. El cielo no es azul porque el cielo sea azul, sino porque ese azul y esa espiral producen un efecto determinado en quien mira. Ese desplazamiento es el que separa al Impresionismo, que aún quería registrar la impresión visual, del Postimpresionismo, que trabaja con la sensación interior.
De ahí parte una línea directa hacia el expresionismo alemán y hacia buena parte de las vanguardias del siglo XX, donde la deformación del motivo deja de ser un error para convertirse en el procedimiento central.
Dónde verla
Se expone en el Museum of Modern Art de Nueva York, que la adquirió en 1941. Conviene no confundirla con La noche estrellada sobre el Ródano, pintada en Arlés en 1888 y conservada en el Museo de Orsay de París: son dos obras distintas, y la del Ródano sí se ejecutó al aire libre.
Curiosidades
- Van Gogh consideró el cuadro un fracaso. En una carta a su hermano Theo escribió que se había alejado demasiado de la observación directa y que ese camino no llevaba a ninguna parte.
- El campanario del pueblo no existe en Saint-Rémy. Su aguja es la de las iglesias del Brabante neerlandés donde el pintor había crecido: lo añadió de memoria.
- Astrónomos han reconstruido el cielo de Provenza de junio de 1889 y han confirmado que Venus era visible antes del amanecer, tal como Van Gogh describía en sus cartas. La luna, en cambio, no estaba en la fase que aparece en el cuadro.
- No la pintó del natural. El reglamento del asilo no le permitía trabajar de noche en el dormitorio, así que la compuso de día en el taller contiguo.
- Hay otra noche estrellada de Van Gogh: La noche estrellada sobre el Ródano, pintada en Arlés en 1888 y conservada en el Museo de Orsay. Esa sí se hizo al aire libre.
- El MoMA la compró en 1941, poco más de cincuenta años después de pintarse. Fue una de las primeras obras del pintor en entrar en un museo estadounidense.
- La canción Vincent de Don McLean, de 1971, empieza con el verso «Starry, starry night» y contribuyó decisivamente a convertir el cuadro en la imagen popular del pintor.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa La noche estrellada?
No hay una explicación dejada por el pintor. Se lee como una representación de la noche entendida como consuelo y como tránsito, con el ciprés uniendo la tierra y el cielo, más que como retrato de un estado mental.
¿Dónde la pintó Van Gogh?
En el asilo de Saint-Paul-de-Mausole, en Saint-Rémy-de-Provence, en junio de 1889. La compuso en su taller a partir de la vista desde la ventana del dormitorio, de dibujos previos y de memoria.
¿Qué representan los remolinos del cielo?
Son un recurso plástico para dar movimiento al cielo mediante la dirección de la pincelada. Se han relacionado con la ola de Hokusai y con las ilustraciones de nebulosas del siglo XIX, sin que exista confirmación del pintor.
¿El pueblo del cuadro existe?
Solo en parte. El paisaje procede de Saint-Rémy, pero el campanario de aguja pertenece a las iglesias del Brabante neerlandés donde Van Gogh creció.
¿Dónde está La noche estrellada?
En el Museum of Modern Art (MoMA) de Nueva York, desde 1941.
Para situar la obra puede recorrerse la etapa del Postimpresionismo y compararse con el Impresionismo del que procede.
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