Historia del arte

La historia del arte es la evolución del arte a través del tiempo. Estudia los sistemas de pensamiento de cada época manifestados en la pintura, la escultura, la arquitectura y otras artes.

La prehistoria

La prehistoria es la etapa que precede a la Historia. Es la época más extensa del desarrollo de la humanidad desde la aparición del primer homínido hasta la invención de la escritura o la llegada de las primeras civilizaciones. Está dividida en dos grandes períodos: la Edad de Piedra[1] y la Edad de los Metales[2]; edades que, gracias a la evolución progresiva del hombre, dejaron a la humanidad un valioso legado cultural.

No es posible crear una cronología exacta de la prehistoria. Ya sea por las diferencias temporales en la que ha sido datada, por el carácter local en la evolución de las culturas en distintas áreas geográficas y por los resultados de los estudios arqueológicos hoy que desmantelan hipótesis y/o periodizaciones sobre este período.

El arte prehistórico

Los orígenes del arte se remontan a la época de mayor esplendor del Paleolítico Superior con la cultura Magdaleniense alrededor de 15.000 al 10.000 a.C. y la gran evolución del hombre a través del Homo Sapiens Sapiens que tuvo la capacidad de elaborar las primeras pinturas rupestres[3] y un sorprendente arte mobiliario.

La Edad de Piedra   

Paleolítico

(h. 2.500.000 – 10.000 a.C. aprox.) A grandes rasgos, el Paleolítico es el primer periodo de la prehistoria que comprende los inicios de la vida humana hasta aproximadamente el año 10.000. Fue una etapa de fluctuaciones climatológicas bruscas, de sociedades nómadas y depredadoras que practicaban la caza y la recolección, la domesticación del fuego y elaboraban herramientas de piedra tallada con fines meramente utilitarios.

Arte paleolítico 

[5]Además del  perfeccionamiento de las herramientas y la incorporación  de nuevos materiales para su elaboración –hachas, raederas; puntas de flechas y buriles en piedra; arpones y  propulsores  en hueso donde se evidencia la preocupación por el carácter funcional y estético de los útiles–, se destaca el nacimiento del arte rupestre que marcó un antes y un después en la primera fase de la Edad de Piedra.

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Cuevas de Altamira (España)

Su relevancia radica en el modo de representación[6]: dibujos de animales perfilados en negro; el empleo de pigmentos naturales como el ocre y el negro, el amarillo y el blanco en menor medida; la diversidad de “técnicas” empleadas –pintura, grabados y dibujos, bajorrelieves y altorrelieves en menor cuantía–; el aprovechamiento de las grietas y protuberancias que otorgan naturalismo a lo representado; figuras de animales en perfil absoluto, formas matizadas mediante el color para dar volumen en contraposición a las estáticas. En fin, un resultado pictórico impresionante  quizás como un medio para lograr un fin: el alimento.

El arte parietal ha sido encontrado en las paredes y techos de cavernas y abrigos naturales de la zona franco-cantábrica, siendo menos significativa en algunos lugares de la Europa mediterránea. Destacan así las conocidisimas cuevas de Lascaux (Francia) y de Altamira (España), las cavernas de Tito Bustillo (España) y Chauvet (Francia) y la gruta Trois Frères (Francia). Es curioso, y quizás de ahí su intención mágico-ritual, que muchas de estas expresiones pictóricas estuvieran confinadas a lugares oscuros y casi inaccesibles.

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Representaciones de Venus del Paleolítico.

Otro inciso a mencionar es el arte mobiliario, en su mayoría grabados con carácter religioso, que se desarrolla en el Paleolítico Superior. A saber, las esculturas de bulto redondo como las Venus Paleolíticas –también trabajadas en bajorrelieves– que se representaron desnudas, con los pechos, caderas y glúteos exagerados. Fueron elaboradas en arcilla o materiales duros y al parecer, cumplían  un propósito de culto a la fertilidad. Asimismo, la presencia de objetos de contornos recortados con o sin profusa decoración y muy probablemente de carácter religioso. Las esculturas de bulto redondo destacan en Alemania y la República Checa.

Mesolítico

[7] (h. 10.000 – 8.000 ó 5.000 a.C. aprox.) El fin de la glaciación supuso un cambio de clima gélido hacia un clima templado que conlleva a la regeneración de la flora, la desaparición de la fauna y la transformación obligada de las costumbres del hombre primitivo quien intensifica progresivamente la caza de aves, la pesca y la recolección, diversifica su dieta, perfecciona los instrumentos y desarrolla otros. En esta etapa se comienza una tendencia paulatina al sedentarismo aunque aun no se abandona el carácter nómada del hombre, se dan los primeros pasos hacia la práctica agrícola y ganadera, se realizan nuevas formas de enterramiento y surgen las primeras necrópolis[8].

Arte Mesolítico

Microlitos del Mesolítico

Poco avance se registra en este período. Fue una etapa de transición que preparó el advenimiento de la revolución neolítica. Como es de imaginar, el arte de este tiempo se traduce en un bajo desarrollo de la industria lítica donde conviven punzones de hueso y objetos pequeños de sílex (microlitos); en escasos objetos de carácter mobiliario, con un incipiente comienzo, pero importante, y en la cerámica con fines utilitarios y simple decoración.

En la pintura rupestre se visualiza un cambio de temática y de lugar: se representan figuras humanas estilizadas realizando actividades de caza o de corte ritual y se traslada el lugar de representación hacia oquedades naturales al aire libre y abrigos rocosos. De igual manera, esta pintura se caracteriza por el abandono del uso del color mezclado y matizado. En el arte levantino se constata este modo de hacer.

Otros ejemplos significativos de la impronta del arte mesolítico lo encontramos en el arte rupestre escandinavo; en la cultura aziliense clásico de la cornisa cantábrica, con una vertiente más abstracta, elevada donde se trabaja el arte mobiliar desapareciendo el arte rupestre de manera brusca. Ejemplo paradigmático son los cantos pintados en su mayoría con pigmento rojo. Por contrapartida, se encuentra el modo de expresión en el arte mobiliar de la cultura aziliense en el suroeste francés con una tendencia figurativa esquematizada y otra tendencia figurativa exageradamente desproporcionadas que fue denominada Estilo V. y en el arte rupestre escandinavo del norte de Europa.

Neolítico

(h 8000 a.C. y el 3000 a.C. aprox.) El Neolítico[9], cuyo significado etimológico es piedra nueva, fue el segundo de los ciclos más significativos de la Edad de Piedra junto al Paleolítico gracias a la evolución tecnológica y sociocultural de la especie humana. Sus inicios comienzan en Oriente Próximo, para luego extenderse hacia  Europa, Asia, y África. Gracias a la actividad agrícola y la ganadera se rompe con el sistema económico depredador  y se avanza hacia la economía de producción; se establecen nuevas formas de organización social, surgen nuevas creencias y nuevas formas de vida que serían cruciales para la humanidad.

La agricultura y la ganadería son altamente desarrolladas. Se evidencia la domesticación de animales (perros, cabras, ovejas) y el cultivo de plantas. A partir de estas actividades económicas. las sociedades del neolítico se establecen permanentemente en un mismo lugar, solamente en aquellas zonas de mejores condiciones climáticas y fertilidad del suelo y surge la especialización laboral (cestería, cerámica), el telar, el comercio -por causa del excedente- y la estratificación social. Se elaboran nuevas herramientas, se construyen chozas agrupadas en un mismo sitio formando poblados y se erigen grandes monumentos de piedra.

Arte Neolítico

Como herencia del arte parietal del mesolítico, el arte rupestre del período neolítico pierde totalmente el carácter naturalista y detallado por uno prácticamente esquemático o simbólico. Son representaciones monocromas (uso del color rojo y del color negro) que transitan desde escenas de caza y de la vida cotidiana cuyo protagonista principal es la figura estilizada del hombre (a diferencia del arte rupestre del paleolítico, donde son contadas las composiciones como por ejemplo en El arquero prehistórico de las cuevas francesas de Pech Merle) hasta representaciones puramente de símbolos que llegan incluso a la abstracción.

Dichos grabados o pinturas sobre roca se encuentran en abrigos rocosos o en las entradas de las cavernas quizás motivado por el cambio de vida del hombre hacia el exterior. También de esta etapa son los llamados petroglifos, piedras grabadas mediante percusión o erosión en los que se visualizan dibujos  geométricos, abstractos y figurativos que narran o exhiben una escena. Se especula que fue  un antecedente lejano de la escritura.

Se retoma la fabricación de estatuillas de gran refinamiento y detalle, anuladas prácticamente durante el Mesolítico, relacionadas a la fecundidad o al culto de la Diosa Madre en materiales como terracota y la piedra. Se elaboran  adornos de tipo personal (anillos, collares, colgantes, brazaletes) en hueso, concha y piedra. La industria lítica se vuelve más sofisticada con el empleo de la técnica del pulimento y de la incisión-perforación en sus trabajos.

Importante fue el nacimiento de la alfarería que estuvo íntimamente ligado a la cestería. Su aprendizaje y evolución junto a la técnica empleada dio como resultado una cerámica de diversidad estilística de acuerdo a su función y ornamentada con imágenes de animales, símbolos, bandas geométricas, líneas y espirales, en definitiva, decoraciones que van desde lo figurativo hasta lo abstracto.

Edad de los Metales

Significó la etapa final de la gran Prehistoria. Un ciclo que también ha sido complicado en establecer periodos para las diferentes culturas que lo identificaron. Salvo algunos casos como las culturas de los Millares, El Argar, el Bronce Atlántico. Se desarrolla en el Próximo y Medio Oriente, para luego llegar a las regiones europeas hacia el segundo milenio aproximadamente. Mientras Grecia, Anatolia, Mesopotamia, Egipto vivían su historia antigua, Europa, por ejemplo, iniciaba en el período de los metales.

Lo más relevante de la Edad de los Metales es el desarrollo de las nuevas técnicas metalúrgicas con el descubrimiento del bronce mediante la aleación del cobre con el estaño –llamado por algunos autores bronce binario–,  del cobre con el estaño y el plomo  –bronce terciario– y del cobre con el zinc resultando el latón. Además, el punto álgido en cuanto a evolución de las nuevas tecnologías y su manejo se ve con el hierro, segundo metal más abundante en la tierra y que al parecer ya era conocido desde el Neolítico para algunos o desde las culturas provenientes de Anatolia. Es importante destacar que dicho progreso no se dio en todos los lugares del mismo modo, ni al mismo tiempo. Por tanto, estamos en presencia de un mosaico de culturas con diversas tradiciones, manifestaciones culturales, transformaciones sociales; diferentes creencias, distintos modos de concebir los enterramientos; diversas formas de aceptar el desarrollo.

En términos generales, el progreso que trajo la industria metalúrgica desencadenó el mejoramiento de industrias como la ganadera, la agrícola y la bélica; una marcada estratificación social; cambios radicales de modos de vida y de asentamientos, de enterramientos y de construcciones funerarias. Produjo el incremento del comercio incluso a  nivel internacional, y con ello las fortificaciones para aquellas poblaciones importantes con un alto grado de desarrollo.

Edad de Cobre

(h. III milenio a.C.) Las sociedades en este período viven en asentamientos fijos. La agricultura y la cría de animales eran su sustento. Existía una clara estratificación social que se evidenciaban en los enterramientos. El cobre fue uno de los primeros metales trabajados por su fácil obtención tanto en estado puro o de forma combinada. Fue empleado en buena parte de Europa y el levante mediterráneo por sus poblaciones. El desconocimiento de la técnica de fundición hizo que el metal se trabajase primeramente en su estado natural mediante el martilleo desde el Neolítico. Al ser blando para la fabricación de los instrumentos de la vida cotidiana, se siguió usando la piedra como materia prima principal por su dureza dejando al cobre para los trabajos decorativos. De esta manera, el mineral sirvió para marcar el prestigio del individuo.

Periodo Calcolítico [10]

 (h.3200-2500 a.C. aprox.) Es una etapa de transición donde se investiga la funcionalidad de la tecnología metalúrgica. Este descubrimiento marca el comienzo del período. Cambian los modos de desarrollar los cultivos propiciando el barbecho[11]. Utilizan la hoz[12] como herramienta agrícola importante. El cobre sigue siendo empleado como material complementario. Se realizan construcciones funerarias de gran tamaño y complejidad. En la península ibérica encontramos una de las culturas con más desarrollo de esta etapa, la llamada cultura de los Millares. Tenían asentamientos fortificados, practicaban una agricultura intensiva y estaban organizados en clanes donde gobernaba uno o varios jefes. En el exterior de los poblados situaban sus necrópolis con abundancia de enterramientos megalíticos colectivos en forma de tholoi[13].

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Vaso campaniforme

Como característica esencial del período encontramos el fenómeno campaniforme[14] (h. 2700-2600 – 1900 a.C.) extendido por casi toda Europa y que difiere morfológicamente según la región. Este fenómeno marca el fin del período Calcolítico. Su nombre se debe a la forma de campana invertida que se le dio a la cerámica de la época. Estaría conformado, básicamente, por cerámica campaniforme, armas que responderían al equipamiento de arquero y objetos ornamentales.

Cerámica

Cuenta con tres tipos de formas: vaso de forma acampanada con cuello amplio troncocónico, cazuela de menor altura y el cuenco de forma semiesférica. Una de las características de esta cerámica es la profusa decoración que se obtenía mediante la técnica de la incisión -formas geométricas, rayas, zigzags, espigas, dispuestos en bandas horizontales  en todo el cuerpo del objeto. Se han encontrado en los asentamientos y en las tumbas. La destinada a los asentamientos tiene mejor solidez y menos decoración, mientras que las destinadas a las honras fúnebres están profusamente decoradas según un patrón.

Herramientas de carácter bélico

Se elaboran objetos de prestigio como puñales de lengüeta de cobre, punzones biapuntados, hachas planas, brazal de arquero (placas rectangulares en hueso o piedra para amortiguar el impacto), el arco y puntas de flechas que evidencia el poder adquisitivo de la élite.

Adornos personales

Orfebrería de oro en grandes diademas para decorar la frente hasta chapitas cuadradas o rectangulares y las cuentas de collar. También se han encontrado botones en hueso y marfil con perforación en V.

Tipo de enterramiento

En la mayoría de los casos del fenómeno campaniforme, el tipo de enterramiento es individual, no colectivo que quizás esté en consonancia con creencias y formas de organización social nuevas. Los cuerpos son depositados siempre en posición fetal y rodeados de los elementos de ajuar.

Edad de Bronce

(h. II – 1200 a.C. aprox.) Mientras que en Mesopotamia, Egipto y en las culturas del Valle del Indo ya vivían los primeros momentos de su historia antigua, en Europa comenzaba la Edad del Bronce[15].

Fue una etapa de la prehistoria  donde destacaba las diferencias socioeconómicas, los modos de adaptación a las nuevas tecnologías, las tradiciones y el grado de civilización de las culturas. El avance tecnológico de la metalurgia[16] trajo una mayor calidad de los productos lográndose una mayor demanda por los usuarios. Esto se traduce en la elaboración de adornos personales y armas que fueron usados como símbolo de prestigio. Debido al auge y la necesidad de la materia prima aumentan las relaciones comerciales entre las élites de culturas que  estaban muy distantes entre sí. El comercio cuenta ya con los medios de utilización mediante una navegación altamente desarrollada, del carro con ruedas ligeras y del caballo ya domesticado como montura y animal de tiro.

El dominio de las técnicas permitió que se consigan objetos con mejores acabados y más resistentes debido a la calidad de la manufactura; además, que se creen gran número de piezas de un alto grado de complejidad para distintas esferas productivas, religiosas y militares. Por otro lado, gracias a este desarrollo se pueden reparar los útiles, se descubre la técnica de la cera perdida y la soldadura.

Bronce Medio
Espada de Puertollano

La cultura del Argar se ha usado para estudiar la etapa del Bronce Medio. Se ubica en el sureste peninsular cuyos asentamientos se situaban en altozanos[17] y se hallaban fortificados. Practicaban la agricultura de regadío. Sepultaban a sus difuntos debajo de las casas en enterramientos sencillos, doble o triples quizás para mantener el vínculo entre los vivos y muertos; los jefes eran sepultados con su ajuar, principalmente sus armas como la espada de Puertollano o la diadema de Caravaca; hubo enterramientos  donde se han encontrado restos de alimentos junto a los cuerpos lo que presupone la creencia en la vida ultratumba.

Bronce Pleno

Junto a los cambios climáticos y procesos geotectónicos surgen problemas culturales y sociales. Se generan nuevos tipos de sociedades, como la cultura Micénica, cuyos restos evidencian la importancia de los personajes que tuvieron estrecha relación con el mundo bélico.

Hubo un surgimiento de  piezas complejas gracias a la combinación de las técnicas. De ello se enriqueció el arte de la música. Los objetos de bronce producían sonidos metálicos de ahí el aumento en la elaboración de los instrumentos musicales. Existen variedad de instrumentos como los crótalos irlandeses, que son los más llamativos; el sistro, los instrumentos de viento, revolucionarios para la época en Europa occidental como el cuerno de viento escandinavo llamado lurer cuyo uso se relaciona con las procesiones, ceremonias religiosas, festividades. Ya hacia el año 1200 a.C. hubo profundas transformaciones sociales que dictaron el lento caminar de Europa hacia las últimas fases de su prehistoria. Hacia el I milenio a.C. se descubre la aleación del cobre con el zinc en algunas regiones mediterráneas con las poblaciones de las culturas helénicas y etrusca.

Edad de Hierro

(h. 1000 – 450 a.C. aprox.) La aparición del hierro se cree que data desde el Neolítico. Es un metal abundante en su estado natural. Es duro, resistente y reciclable. Este período se caracteriza por llevar la tecnología metalúrgica a altos grados de desarrollo para trabajarlo. En esta etapa las dos culturas que van a la cabeza de la civilización son los fenicios y luego los griegos. A partir de su influencia política y comercial surgen poderosos complejos culturales (los iberos, los etruscos, los tartessios, La Tène, los halstatt) con ello las contradicciones y las guerras, el comercio y la convivencia.

El uso del hierro

En su primera fase es utilizado para la elaboración de objetos de prestigio como las joyas. Es ampliamente difundido entre las culturas del momento. En su segunda etapa, se normaliza su uso en todas las esferas sociales y coincide con el nacimiento de las grandes civilizaciones y el inicio de la Edad Antigua. El mayor uso de este metal se destina para los fines militares para armas (espadas) y armaduras -por su gran resistencia a los impactos- y agrícolas: la hoz, las puntas de arado,  (Coraza de la época de Hallstatt decoradas con puntos luminosos y cisnes reducidos al cuello y cabeza, Museo de Ginebra). Gracias a la tenacidad del hierro se realizan estructuras o componentes que pueden soportar gran cantidad de carga.

Monumentos megalíticos de la Prehistoria

Surgen en distintas regiones geográficas de Europa de forma progresiva y simultánea hacia el V milenio a.C. Pueden diferenciarse unos de otros de acuerdo a la región donde se encuentren.

El megalitismo fue un fenómeno constructivo que al parecer cumplía ciertas funciones: la funeraria, la religiosa y la astronómica. Posibilitó la organización social y el sentido de grupo. Sin duda, fue uno de los hitos más relevantes de las culturas prehistóricas específicamente en las culturas neolíticas (quizás a mediados y finales del período) y de la Edad de los Metales (inicios), donde alcanzó mayor desarrollo. Son piedras de gran tamaño colocadas en ciertas formas que se pueden clasificar en varios tipos según su tipología: dolmen, menhir, trilito, crómlech.

El dolmen, que significa mesa de piedra, es un tipo de monumento funeral asociado a las tumbas colectivas. Son piedras verticales clavadas en el suelo que soportan otras horizontales que en muchos casos se cubrían de tierra o piedras. El dolmen de Soto de Huelva (h. 3000-2500 a.C. aprox.) es un ejemplo concreto de este tipo de monumento. También existe el dolmen de corredor y el dolmen de galería. En el primero, se conecta la cámara sepulcral con el pasillo cubierto y, en el segundo, no se diferencia la cámara del corredor.

A la piedra larga hincada en el suelo que puede variar de tamaño, se le denomina menhir, y aparece en casi toda Europa[18]. Se puede presentar en solitario y aislados unos de otros como el espectacular menhir de Champ-Dolent, Bretaña de diez metros de altura; o en grupos formando círculos y alineamientos -menhires de Carnac-, en el golfo de  Morbihan, considerado el monumento megalítico más extenso conocido hasta la actualidad y que data entre los años 4500 al 2500 a.C. son modelos inconfundibles de este tipo de monumento.

Parecido mucho al dolmen con la diferencia de que sus dos piedras verticales no van clavadas al suelo, encontramos el trilito. Es una estructura compuesta de de dos piedras verticales y una horizontal, a manera de marco. En el arte megalítico la técnica más utilizada es el piqueteado y menos común las pinturas y grabados muy similares al arte esquemático o simbólico con algunas variaciones en cuanto a la decoración.

Stonehenge en 2014

Sin embargo, el monumento megalítico por excelencia se encuentra en Stonehenge, Inglaterra que data entre el tercer y dos mil milenios a.C. aproximadamente. Llamado el Crómlech de Stonehenge, es el más impresionante por su extensión y complejidad constructiva[19]. Según los estudiosos del tema, la función primordial quizás fue ceremonial, de culto pero no se descarta que tuviera un carácter también funerario por las tumbas encontradas en sus alrededores. Otras construcciones como los templos de la isla de Malta, la taula (dos piedras rectangulares en forma de T) y naveta (trapezoide invertido con planta rectangular) ambos en Menorca de fechas más recientes a nuestra era evidencian el grado de organización social creado por el hombre para poder realizar tan magníficas construcciones.

[1] Acuñado de esta manera porque la mayoría de objetos encontrados en los hallazgos arqueológicos son de piedra. La Edad de Piedra comprende al Paleolítico, Mesolítico y Neolítico. Los dos períodos más importantes de esta etapa de la Prehistoria son el Paleolítica y el Neolítico, siendo el Mesolítico una transición de un ciclo a otro.

[2] La Edad de Cobre, La Edad de Bronce y la Edad de Hierro son las tres etapas de desarrollo de la Edad de los Metales que da lugar a la Protohistoria (etapa de transición entre la Prehistoria y la Historia).

[3] Representaciones situadas sobre una pared.

[4] Comprende desde que el ser humano empezó a elaborar herramientas y artefactos de piedra hasta que empezó a elaborar metales.

[5] Una definición que tiene detractores y que ha sido causa de estudio aun en la actualidad. Los primeros vestigios fueron hallados en  África, el Mediterráneo occidental, Europa central y oriental (Mar Adriático), Siberia (Lago Baikal), la India y Australia.

[6] Iconografía zoomorfa: caballos, bisontes, renos, mamuts, etcétera; en menor medida: rinocerontes y osos; los peces y aves muy escasos. Representación de imágenes antropomorfas, quizás alude al brujo. Representación de huellas negativas de manos humanas, cabezas y atributos sexuales.

[7] En la actualidad se está usando el término Epipaleolítico para definir una etapa inmediatamente posterior al Paleolítico. Hay autores que no están de acuerdo con el término y, por lo tanto, se usa indistintamente, a veces como sinónimo de Mesolítico.[8] Hallazgos documentados en Asturias.

[9] También nombrado como La edad de la piedra pulimentada en contraposición al paleolítico (Edad de la piedra no pulimentada).

[10] Palabra del griego jalkós (cobre) y lítico (piedra), también denominado Eneolítico. No hay unanimidad hacia el uso de este concepto, pues el término determina la importancia tecnológica en detrimento de la situación geográfica y temporal del período.

[11] Se deja descansar la tierra de cultivo por un determinado tiempo para que tenga más humedad y materia orgánica

[12] Ya existía desde mucho antes. En el neolítico ya se empleaba. Era elaborada en piedra o hueso.

[13] Plural de Tholo. Tumba subterránea de planta circular o cuadrada.

[14] El fenómeno campaniforme o “pack campaniforme” tiene varios estilos decorativos: estilo internacional o marítimo y los estilos regionales (Palmela, Salamó, Carmona, Ciempozuelos).

[15] La Edad de Bronce ha sido dividida por varios autores en Edad Bronce Medio, Edad Bronce Pleno, otros lo separan de acuerdo a la aleación, es decir Bronce Binario (cobre más estaño), Bronce Terciario (cobre, estaño, plomo), este último es más dúctil y menos duro que el Bronce Binario y más apropiado para decorar.

[16] La obtención del bronce y otros avances como la fundición en moldes cada vez más complejos supusieron un gran impulso por la industria metalúrgica que provocó el incremento de la variedad de los productos y el empleo del metal en diferentes esferas como la doméstica, la artesana y la bélica.

[17] Elevación natural del terreno de poca altura y en medio de un llano.

[18] Península Ibérica, Bretaña francesa, Europa nórdica, islas británicas.

[19] Fue construido en tres fases que van desde el 3000 hasta el 1.500 a.C. Esto corrobora la tesis del nacimiento de estas construcciones megalíticas en épocas y culturas diferentes.

 

Arte antiguo

El arte antiguo comprende las expresiones artísticas que florecieron en Mesopotamia y Egipto. El surgimiento y desarrollo de la escritura, transcurso de la prehistoria a la historia, de las matemáticas, la astrología, las ciudades-estados, los imperios esbozaron un amplio espectro cultural  y un legado histórico impresionante.

Mesopotamia

Artículo pricipal: Mesopotamia

Contexto histórico

Mesopotamia fue un territorio donde confluyen diversas culturas tribales que se fueron asentando y paulatinamente conformaron pueblos y luego ciudades. Culturas importantes como la sumeria, la acadia, la asiria y la babilónica contribuyeron al desarrollo socio-político, religioso y cultural del territorio oriental. Estuvo inmersa siempre en constantes luchas de poder tanto entre culturas internas como de invasiones externas (la griega y la persa). Fue cuna de grandes invenciones como la escritura cuneiforme, la astrología, el arado y la rueda, el sistema de peso y de medida para controlar la producción, el código de leyes para los ciudadanos y la ciudad-estado. La religión mesopotámica estaba basada en el politeísmo y la teocracia. Creían en los dioses, demonios, genios y mitos de una forma muy diversa y particular en cada región.

Arquitectura

El adobe, ladrillo cocido y ladrillo esmaltado fueron los materiales empleados en las construcciones mesopotámicas de carácter religioso y de culto fundamentalmente a lo largo de toda la historia mesopotámica. Introducen elementos constructivos como el arco y la bóveda de cañón, soluciones concebidas en los palacios. Otras tipologías constructivas fueron los templos  como edificio fundamental, los zigurats, las viviendas y las tumbas.

El templo doble de Anu y Adad en Assur

Escultura

Se desarrolla en bajorrelieves y en escultura exenta con temática antropomorfa, zoomorfa, bélica, de caza y seres mitológicos. La define, en la mayoría de los casos, su perspectiva jerárquica a través del tamaño del personaje, la ley de frontalidad con la perspectiva torcida, la falta de expresión. El género masculino es la representación mayoritaria, donde dioses, reyes, sacerdotes y devotos se muestran en su máxima simplificación, estáticos y mirada hacia el frente, como es el caso de Los Orantes. El alto relieve transcurre entre lo religioso y lo profano con carácter propagandístico donde el sistema narrativo se desarrolla con el transcurso del tiempo.

Pintura

La pintura, al servicio de la arquitectura, pintada en sus muros tuvo menos relevancia. Es una pintura de contrastes cromáticos, representaciones en  perfil y falta de expresión y movimiento.

Egipto

Artículo principal:  Arte egipcio

cerámica baradiense

La fertilidad de las tierras del valle del Nilo hizo que sociedades nómadas se instalen permanentemente y se conviertan en sedentarios en la zona norte donde se encuentra el delta. Comienzan a desarrollar la agricultura y la ganadería, e incursionan en la producción de objetos cerámicos; interactúan con otras culturas con lo cual inician la comercialización. Sin embargo, en la parte sur de Egipto, donde el río solo es una franja, existieron  poblaciones semisedentarias cuya cultura es inferior a las poblaciones del norte. La cultura prehistórica egipcia se clasifica en varias etapas que van desde el Neolítico (h. 5300 -4000 a.C. aprox.), pasa por el período Badariense ( h. 4400-4000 a.C. aprox.), hasta llegar a sus tres períodos nagadienses (Nagada I, Nagada II, Nagada III) que corresponde con el período predinástico egipcio. En esta etapa desarrollan la pintura rupestre con presencia abundante de iconografía zoomorfa, luego las representaciones pictóricas decoran las cerámicas y las tumbas, ya con un carácter simbólico en estas últimas. Asimismo, con la evolución de la cerámica y la industria alfarera de carácter religioso y funerario los egipcios crean un impresionante legado cultural, (Vasija predinástica, Egipto).

Hacia el año 3000 a.C., con la primera unificación del Alto y Bajo Egipto comienza el desarrollo histórico del país. Con una estable organización sociopolítica y una religión politeísta, que asume los dioses locales y cosmogónicos y la creencia en la vida ultratumba, se fundamenta el arte egipcio, un arte homogéneo y tradicionalista que no permite las influencias externas hasta las inevitables conquistas de Roma y Grecia. Estas erigen ciudades y Estados, se disputan las tierras, conquistan nuevos lugares, implantan una jerarquía social, crean la escritura y la moneda, construyen colosales edificios religiosos y funerarios que han llegado hasta nuestros días gracias a la dureza del material y al misterio que se encierra detrás de estas arquitecturas que son la historia visual del Egipto antiguo.

 

Arquitectura

La arquitectura representa el poder absoluto del faraón, la creencia en el Más Allá y el tránsito hacia la vida eterna que se traduce en su carácter colosal, sólido e imperecedero atribuido por el material utilizado; en la estructura constructiva en exterior e interior y en las representaciones pictóricas y escultóricas de los templos y tumbas, tipologías arquitectónicas principales en el Egipto antiguo. Evoluciona en la medida en que se suscitan nuevos cambios de acuerdo al estado sociopolítico regente durante los períodos en que se divide la antigüedad en Egipto: Imperio Antiguo, Imperio Medio e Imperio Nuevo, aproximadamente 3 mil años de duración antes de Cristo.

La arquitectura religiosa tiene su exponente en el templo y en el obelisco.  El templo estaba destinado al culto de los dioses, con entrada restringida solo para el faraón y los sacerdotes y los altos cargos. La mayoría de los templos se edificaban siguiendo un mismo patrón: la entrada monumental (pilonos), la avenida de las esfinges, sala hípetra, sala hipóstila y el santuario dedicado al dios únicamente, (templo de Karnak, Egipto). El obelisco era la representación de los rayos del sol (Ra). Se alzaron en templos y tumbas de todo Egipto. Consistía en una columna alargada esculpida con inscripciones jeroglíficas con base cuadrangu

El carácter eminentemente funerario se evidencia en las tumbas (mastabas, pirámides e hipogeos -cámara subterránea). El esplendor de la civilización egipcia, la pirámide, lo es por sus características físicas y conceptuales. Tenían como objetivo preservar la inmortalidad del faraón mediante su espíritu (el Ka) y su materia. Eran tumbas largas y profundas constituidas en lo subterráneo por la cámara del faraón -la más baja de todas-, cámaras principales, pasillos, muros falsos, entrada secreta y la superestructura visible con sus cuatro caras triangulares elevadas al cielo hasta coincidir en un vértice axial tal y como vemos en la pirámide de Guiza. Sin embargo, de la arquitectura civil se conoce muy poco dado que las viviendas y palacios fueron construidas con materiales perecederos y solo se conoce gracias a la información de algunos relieves en otros edificios encontrados.

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Pirámide de gizah

Pintura

La pintura -por lo general alfresco, y en papiro-, así como la escultura (exenta y en relieve) acompañan a la arquitectura en sus muros, (Amenofis IV, Akenatón, h. 1630 a.C.). Desempeñan en la tumba y el templo un carácter simbólico, religioso y funerario importante pues apoya la tesis de continuidad de la vida en el más allá a través de la representación del faraón, de los dioses y escenas de la vida cotidiana fundamentalmente.

La linealidad del dibujo y el uso de colores terrosos y vivos, la ley de frontalidad, la planimetría de las figuras sin movimiento ni expresión, la composición de las escenas mayoritariamente por planos, la jerarquización social y el carácter cúbico son características del arte escultórico y pictórico egipcio.

Arte clásico

Instaurado por las culturas helénica y romana, es un arte que se define como autosuficiente, perfecto, simétrico y estéticamente bello.

Grecia

Entre los siglos VII y I a. C. se desarrolla lo que universalmente se conoce como la cuna de la civilización occidental: Grecia. Formada por las penínsulas Balcánicas y del Peloponeso, las islas del mar Egeo y las costas del Asia Menor, la cultura antigua griega emerge a través de sus períodos arcaico, clásico y helenístico.

Contexto histórico

Los resultados artísticos de la cultura griega antigua se basan, en primer término, en las influencias de las culturas creto-micénicas, egipcias, del Próximo Oriente y del contacto con otros pueblos debido a la actividad comercial; y en segundo orden, por haber sabido dignificar al hombre como especie importante dentro del mundo. Los griegos también fundan ciudades-estados, la polis, como en Mesopotamia, lo que los diferencia, en este caso, es que todos hablan un mismo idioma y comparten la misma religión, ello crea un sentido de identidad que ellos dieron en llamar La Hélade.  Su religión se basa en el politeísmo y sus creencias religiosas se enfocan en la humanización de los dioses, donde el hombre es el centro de todo, pero los dioses son más perfectos y eternos.

De la época arcaica se recoge el desarrollo de una nueva escritura y la organización de las ciudades; por su parte, en la clásica, se inicia con la guerra contra los persas, uniéndose los Estados griegos y logrando la victoria en las dos ocasiones en que se enfrentaron; sin embargo, el período helenístico supuso un desarrollo sin igual en el campo de las artes y una derrota en el campo de la batalla. Donde los romanos conquistan a los helenos y se produce la fusión entre lo griego y lo oriental.

Características generales del arte griego

Historia del arte
Partenón de Atenas

El arte griego se centra en concebir un resultado perfecto y armónico de lo representado a través de la proporción y la realidad. Es un arte idealista, “digno de imitar”, donde el criterio griego de lo bello  es lo primordial, concepto que se ve matizado con posterioridad, en el caso de la escultura.

Arquitectura

La primera mirada estuvo enfocada en sus antecedentes más cercanos como la cultura cretense y micénica. Por ello, se emplea el adobe o la madera como material constructivo. Más adelante se opta por la piedra, principalmente el mármol. Es una arquitectura de carácter civil y religioso, con estructura adintelada, que toma al hombre como referente, por ello sus proporciones y monumentalidad que no colosal. Su principal aporte fue el orden arquitectónico – la columna y su entablamento, clasificándose en orden dórico, jónico y corintio-, elemento decorativo y estructural implementado en el templo -como en el Partenón de Atenas (h. 447 y 432 a.C.)-, principal tipología arquitectónica del arte griego. Asimismo, son conocidos otras formas constructivas como la vivienda, el teatro, el estoa, entre otros. El sentido urbanístico de los griegos se evidencia en la planificación espacial, el material utilizado y la estética de sus edificios, ausentes de protagonismo sobre otro ejemplar.

historia del arte
Doríforo de Policleto

Escultura

Será en la escultura, exenta o bajorrelieve, donde el artista manifiesta con más intensidad la búsqueda del ideal de belleza a través de la proporción y la simetría, estableciendo un canon. Habrá que esperar hasta el siglo V a.C. con las figuras de Fideas, Policleto y Mirón para que se desarrolle la ecuación lo bello: simetría y proporcionalidad, como en el Doríforo de Policleto. Con el periodo helenístico se trabaja hacia una realidad más creíble, -muy lejos de las representaciones escultóricas de los kouros, época arcaic . Es visualmente más relajada y se recurre a la expresión de la figura tanto en obras exentas como en el relieve. Es en esta etapa donde aparece el género del retrato y el desnudo femenino. Ejemplo emblemático y cuya autoría se desconoce es la Venus de Milo. Con una función meramente religiosa, la escultura -antropomorfa por excelencia-, se perfila hacia el culto, la ofrenda y lo funerario. Son usualmente hechas en piedra policromada (caliza y mármol) y en bronce, de lo contrario, usan materiales como la terracota, la madera, el oro y el marfil.

Pintura

En sus inicios, la pintura se ve desarrollada en la cerámica fundamentalmente. Cumple una función decorativa y, por lo general, la encontramos en los vasos de uso doméstico. Transita por varios períodos que anteceden al arcaico con temas diversos y figuras esquemáticas hasta alcanzar el siglo V a.C. donde predomina el dibujo, las formas planas y una sobriedad cromática, (La despedida del guerrero); luego evoluciona hacia una representación que toma prestado los influjos de la escultura y que vuelve a tomar soportes como el muro y los mosaicos de pavimento. En torno a la pintura hay una dificultad notoria puesto que lo que se conoce es a través de las imágenes en la cerámica y las copias romanas. No obstante, los estudiosos confirman la existencia de pintores como Zeuxis o Apeles, siendo este último un verdadero hito en la historia de la pintura griega.

Cerámica

Indisoluble a la pintura, la cerámica griega es capítulo a mencionar siempre que se habla del arte helénico. Su recorrido se inicia por la influencia oriental y transita las culturas creto-micénicos y varios períodos anteriores a las épocas clásicas de la cultura griega, diferenciándose en estas últimas dos estilos fundamentales: el estilo de figuras negras y el de figuras rojas. Se caracteriza por formas y decoraciones muy variadas –ánforas, cráteras, vasos; temas mitológicos, decoración geométrica–, con distintas funciones. Es una cerámica de gran calidad, con tonalidades específicas según la procedencia del barro utilizado. (Lécito de Hipnos y Tánatos, con fondo blanco del pintor de Tánatos, v. 440 a. C.. Museo Británico)

Roma

Artículo principal:  Arte romano

La cultura romana tiene como trasfondo una historia de expansión, conquista y control ocupando Italia, el Mediterráneo occidental y oriental (los pueblos helenísticos). Roma se convierte en el centro desde donde se organiza todo. Esto posibilitó la unión del Mediterráneo mediante la aplicación administrativa central, una sólida economía de conjunto, una misma creencia religiosa, lenguaje (latín) y moneda.

El hombre romano cree que la vida está regida por las divinidades y  que todo lo que acontece en el plano terrenal es producto de la voluntad de estos que podrían aplastarle, ayudarle, protegerle y enviarle prosperidad. Asimismo, el sedimento de la religión romana se encuentra en el poder político. Es el Estado el que rige los asuntos religiosos desde la introducción de nuevas deidades hasta la educación sacerdotal, lo que conlleva a un control total que se evidencia en la organización urbana, social, cultural y artística. Con el Imperio la figura del emperador pasa a ser venerada como un dios, creándose el culto al emperador.

El arte queda influido por estas creencias del hombre romano y manifiesta mediante sus vertientes creativas el poder estatal. Muy contrario de lo que se piensa el arte romano no es una prolongación lineal y exacta del arte helénico. Si bien es cierto que su influjo -y del arte etrusco- determinó ciertas características en el arte romano, este contó con grandes aportaciones en el ámbito artístico que junto al griego fueron referente obligado en épocas futuras.

Arquitectura

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Coliseo romano

Uno de los grandes aportes de la arquitectura romana es su concepción del espacio interior. Este es concebido para que funcione como escenario del hombre. Para lograrlo acuden a nuevas técnicas constructivas basadas en los elementos del arco, la bóveda y el muro construidos con materiales como la piedra, el hormigón[1] y el ladrillo. Otra innovación es la combinación de los órdenes clásicos (no dejan de usarlos en sus edificaciones) entre sí dando la aparición de un sistema de órdenes que solo cumplen una función ornamental: el orden dórico-toscano, el capitel compuesto y el jónico romano. En cuanto a las tipologías, la arquitectura se regodea en su variedad, trazando como denominador común el respeto al espacio y el ensalce del poder político. Teniendo eso en cuenta se construyen templos y teatros; otras nuevas como anfiteatros y circos; acueductos, calzadas, puentes y termas de carácter público; basilicas, arcos de triunfo, columnas (Columna Trajana) y viviendas.

El urbanismo romano es un aparte a destacar en la cultura de occidente. Conciben la ciudad a partir de la ordenación espacial siguiendo siempre los mismos criterios que se basan en lo religioso: se parte del centro de la ciudad donde es ubicado el foro (especie de plaza mayor), a partir de este se levantan los edificios públicos (templo, la basílica y el mercado); las viviendas se ubicaban en los alrededores de la composición arquitectónica central. En otros puntos de la ciudad amurallada se sitúan el anfiteatro, el teatro y el circo.  El resultado era una ciudad con plano en cuadrícula, geométricamente ordenada y controlada. Paradójicamente la excepción fue Roma, que creció sin un orden preestablecido y con un marcado carácter monumental otorgado por sus edificios.

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La villa de los misterios

Pintura

La pintura romana recorre muchos géneros pictóricos a lo largo de su existencia. Desde el paisaje hasta el bodegón y con especial relevancia el género del retrato, el pintor se vale de diversos estilos y técnicas. Siempre referencia obligada la herencia etrusca y también la griega. Esta última en cuanto a la recreación de los originales griegos que, gracias a las copias romanas, se conocen hoy. Tanto las pinturas murales como los mosaicos romanos se recogen en los hallazgos de Pompeya (Tratado de arquitectura de Vitrubio). Destacan El sacrificio de Ifigenia, La villa de los misterios -una de las cimas del arte clásico romano-, entre otros.

Escultura

El realismo en los trabajos escultóricos es una constante en el arte romano. Deudor de la escultura griega, los romanos desarrollaron con gran ingenio el género del retrato privado como público. Este recorre un camino de representación veraz en la época republicana, siendo de carácter idílico en el Imperio, tradición que se mantiene y se extiende por todo el territorio con una función divulgativa de la política.

Por su parte, el relieve conquista también los primeros puestos del arte romano si bien se encarga el artista de plasmar las historias con un impecable sentido narrativo y minuciosidad descriptiva, Ara Pacis Augustæ (13 a.C. y el 9 a.C.), Roma. Además, irrumpe el relieve de carácter funerario ubicados en el frente de los sarcófagos, novedad que heredará el arte paleocristiano.

 

[1] Descubrimiento romano.

Arte Medieval

Acontece entre los siglos V y XV d. C.  Se divide en dos períodos: Alta Edad Media (ss. V – X d.C. aprox.) y Baja Edad Media (ss. XI – XV d.C.). Se caracterizó por la fragmentación del Imperio romano en Occidente con la invasión de los bárbaros y posteriormente con la llegada de la cultura islámica hacia el siglo VII; por la búsqueda del poder de la Iglesia mediante la religión cristiana y por el sistema sociopolítico feudal. Es la etapa donde confluyen varias culturas y con ellas el nacimiento de expresiones artísticas de un marcado carácter religioso como lo son el arte paleocristiano, bizantino, islámico, prerrománico (Alta Edad Media), mientras que en la Baja Edad Media la consolidación artística en occidente va de la mano del arte románico y el arte gótico.

Arte paleocristiano

A partir del siglo III d.C. el ambiente circundante es de crisis económica y social, de guerras y enfermedades, de miedos y supersticiones. El hombre, siempre en busca de su salvación y en algo espiritual en que apoyar su fe, se refugia en el sustento religioso. El cristianismo predica las enseñanzas de Cristo y se enfoca en la búsqueda de la salvación a través de la fe y creencia en el Mesías. Extendido por todo el territorio romano llega a las capas más influyentes que incluso se retiran de sus cargos públicos. Se crea un conflicto con el Estado generando persecuciones, prohibiciones y un largo etcétera.

Hacia el año 313 d.C., bajo el mandato de Constantino el culto cristiano se autoriza ( El Edicto de Milán). Se daba fin a las persecuciones a ciertos grupos religiosos, entre ellos el cristianismo. Según historiadores, este acontecimiento fue un acto premeditado puesto que la fe cristiana crecía vertiginosamente y el Imperio pasaba por una etapa de decadencia (Bajo Imperio romano). Es así, que se vuelcan todos los medios disponibles hacia la religión cristiana para aumentar el prestigio de la Iglesia. De esa manera, Constantino aspira a la unidad política con la ayuda de la religión. Es entonces cuando nace el poder de la Iglesia estableciéndose junto al Estado como fuerza dominante dentro del ámbito romano. En el año 380 d.C., el día 27 de febrero mediante el Edicto de Tesalónica, el cristianismo se instaura como religión oficial del Imperio romano por Teodosio El Grande.

Bajo estos supuestos nace el arte paleocristiano, un arte cuyo único interés es promulgar la fe cristiana y por ende la salvación eterna a través de las manifestaciones artísticas. Es un arte que ante tanta cruda realidad toma la vertiente del idealismo y la síntesis formal y conceptual a través del simbolismo.

Arquitectura

La catacumba, cementerio cristiano bajo tierra de carácter comunitario donde se practicaban las ceremonias de culto, surge en el siglo II d.C. y se prolonga su uso hasta principio del siglo VI. De acuerdo a las disposiciones romanas que prohíben los enterramientos dentro de la urbe, las catacumbas se construyen en zonas baratas como en el área de las vías que comunican con el exterior de la ciudad. Su estructura se compone de cámaras y galerías estrechas e irregulares que forman una red de varios pisos conectados, a veces, por rampas o escaleras. Los lóculos (nichos rectangulares) se abrían en las paredes. Estaban dispuestos en tres hileras horizontales superpuestas. Se cerraban con tejas o lápidas de mármol donde se inscribe el nombre del difunto y una bendición; no siendo así para los enterramientos importantes (como el sepulcro de un mártir)  donde se entierran en un arcosolio (término arquitectónico que indica un hueco en arco).

historia del arte
Catacumba paleocristiana

De otra parte, las cámaras de espacio cuadrado, rectangular, circular o poligonal eran destinadas al enterramiento de grupos, muchas veces familiar o, también, para alojar capillas. Los corredores y las cámaras de las catacumbas estaban decorados con pinturas murales mediante la técnica del fresco. Son representaciones[1] de fácil interpretación y de carácter funerario y religioso con la figura de Cristo como tema principal. Se muestra como salvador de los hombres, se simboliza con letras griegas y latinas, con animales como el pez y el cordero o con representaciones antropomorfas. Se desarrollan escenas del Nuevo Testamento, siendo las más usuales las del Antiguo Testamento.

Hacia el año 313 la basílica se convierte en la tipología principal de la imagen eclesiástica gracias al interés político de Constantino. La basílica se concibe, tras el abandono del titulus -vivienda romana donde se practica el culto-, como la nueva casa de Dios y lugar de celebración de la misa bajo la figura principal del obispo. Conocida anteriormente por los romanos, pierde aquí su condición civil para ser netamente religiosa. Es así que se erige como sinónimo de poder y alto rango dentro del Estado, donde la organización del espacio se traza varios ciertos criterios jerárquicos e invita a la participación y comunicación del clero y los fieles mientras transmite el carácter sagrado al convertirse en la eterna casa de Dios, (Basílica San Juan  de Letrán).

La planta rectangular de la basílica se divide en dos zonas, el interior y el exterior. En el primero se encuentran la nave y el presbiterio mientras que en el exterior se ubica al atrio, espacio descubierto y porticado en todo su perímetro y el nártex, galería localizada entre el atrio y el inicio del templo reservada para los catecúmenos[2]. El interior se fragmenta en tres o cinco pasillos por una serie de columnas, siendo el central la nave principal, más ancha y alta que las laterales destinadas a los fieles. Estas se orientan hacia el presbiterio, -espacio claramente limitado que precede al Altar Mayor, reservado para el clero-, y que a su vez da paso al ábside, elemento que está detrás del Altar Mayor de planta semicircular donde se ubica la cátedra del obispo. Debajo del presbiterio ubican la cripta, lugar donde se guardan los restos de un santo, (S. Pedro del Vaticano).

Pintura

Ligada inevitablemente a las catacumbas y las basílicas, son de carácter religioso y funerario, donde prima el simbolismo en las representaciones, dejando casi al olvido lo estético. Por ello, se crean figuras planas, lineales, estáticas, ausentes de expresividad, con un lenguaje sencillo y fácil de entender, donde se recoge la esencia de la salvación del alma tras la muerte. Su objetivo es fundamentalmente didáctico donde se transmite la doctrina cristiana para que llegue a todos incluso a los que no saben leer ni escribir.

Los temas a tratar son los puramentes religiosos, todos relacionados con Cristo mediante la simbología del pez y el cordero o con el crismón, las iniciales de Cristo; también representado más adelante en escenas como un joven con rizos y bucles, en otros como el adulto barbudo que es el que finalmente prima. Estas pinturas se perciben en las naves, el ábside, y en las pinturas murales de las catacumbas. El mosaico reemplaza prácticamente a la pintura en las basílicas por su carácter formal. El colorido brillante que proporciona las teselas de vidrio atrae un mayor interés y una mejor visualización de lo representado al tiempo que el aprendizaje de la fe cristiana se asimila con mayor facilidad. (San Apolinar Nuevo, Ravena)

Escultura

El relieve es el tipo que destaca en esta etapa de la historia del arte. Se desarrolla en los sarcófagos[3] con un nivel evolutivo impresionante tanto a nivel formal como estético: los decorados  en un mismo registro diversas escenas sin separación entre unas y otras; los que dividen la información mediante elementos naturales como el árbol o constructivo como la columna (El sarcófago de Junio Basso); los que reducen el espacio figurativo mediante strigiles y, a estas modelos predeterminados se les puede incluir el retrato en el centro de la escena enmarcados por un medallón o concha.

[1] La figura de Cristo se representa aproximadamente hacia el siglo III debido al carácter iconoclasta expresado en el Antiguo Testamento..

[2] Fieles adultos que atraviesan un período de prueba y adiestramiento antes de la celebración del bautismo.

[3] Es un tipo de sepulcro costoso que solo se lo podían permitir los cristianos acomodados o los altos funcionarios convertidos al cristianismo.

Arte Germánico

La caída del Imperio romano en Occidente fue provocada por los pueblos germánicos provenientes del norte de Europa que fueron descendiendo hacia el sur (a finales del s. IV y todo el s.V). Se asentaron y formaron reinos. El contacto con la herencia cultural romana y en parte de la bizantina influyó en el modo de hacer de los invasores que dejaron atrás las prácticas y costumbres propias del nomadismo. Por lo tanto, ello trascendió hacia la religión y la cultura en general. Ya en el siglo XI la conversión hacia el cristianismo era un hecho.

En líneas generales, al arte prerrománico le antecede el arte de los reinos bárbaros con una cronología que va desde el s.V al s.VIII con los ostrogodos en Italia, los anglos y los sajones en Inglaterra, los visigodos en España y los francos en Francia. El arte prerrománico propiamente dicho tiene su desarrollo hacia el s. IX y culmina aproximadamente hacia finales del s. X.

Toman prestado los edificios romanos y los materiales utilizados por aquellos. La piedra y el ladrillo son los materiales empleados y como elemento constructivo el arco de medio punto y la bóveda que son soportados por muros de gran grosor. Los ostrogodos, construyen a partir del legado arquitectónico italiano (sillares y arco de medio punto) como se puede ver en el Mausoleo de Teodorico y el Baptisterio arriano, Rávena, Italia -patrimonio de la humanidad por la UNESCO-, erigido por Teodorico El Grande, rey ostrogodo. Por su parte, los francos, con su arte merovingio[1]destacan por la construcción con materiales pobres y reutilizados de edificaciones romanas para erigir criptas y baptisterios de planta octogonal o de planta cuadrada, (Baptisterio de San Juan de Poitiers). Del arte irlandés y del anglosajón cobran importancia las cruces de piedra monumentales con gran ornamentación mientras que en pintura es obligatorio mencionar las miniaturas de los manuscritos ilustrados como El Gran Evangelio de San Columba (Libro de Kells).

Los visigodos, por su parte, son de todos, los más desarrollados, por haber tenido un contacto directo con los romanos al ser utilizados por estos para defender las fronteras de otras  invasiones bárbaras. Cuando finalmente se instauran en la península ibérica, eligen a Toledo como su capital hasta la invasión de los musulmanes. Sus creaciones recorren la arquitectura, la escultura, la orfebrería y la pintura, pero de esta última poco o nada queda. A mencionar, la iglesia de San Juan de Baños, Palencia (planta de cruz latina), o San Pedro de la Nave en Zamora (planta de cruz griega inscrita en un rectángulo). La arquitectura se decora a través de los capiteles o frisos con escenas bíblicas, aspecto a señalar debido a que no era usual integrar la ornamentación a la arquitectura, (capiteles de San Pedro de la Nave, Zamora).

Arte prerrománico

Con Carlomagno como emperador hacia el siglo IX, el reino de los francos pasa a formar parte del Imperio carolingio que se extiende por varias zonas de Europa septentrional y central en un afán de unidad política, económica, social y religiosa. A partir de este momento, se afirma el nacimiento del arte prerrománico, antesala de lo que representó el arte románico como estilo unitario de las expresiones artísticas de Europa.

Arte carolingio: Significativa es la arquitectura de esta etapa, cuya tipografía más relevante serán las iglesias y los monasterios (nueva construcción religiosa en Europa occidental). Destaca el westwerk o macizo occidental[2] (un tipo de fachada a manera de pórtico, compuesta de dos torres laterales y una pequeña en el centro). Se utilizan varios tipos de plantas pero la basilical de tres naves es la más frecuente. Los edificios están hechos de madera en sus inicios y luego se reemplaza por el uso del ladrillo y la piedra; como elemento constructivo predominan el arco de medio punto y la columna, (La capilla palatina de Aquisgrán). Además, realizaron reliquias, frontales de altar y decoraron tapas de evangelios en orfebrería; las decoraciones en oro y plata de las iluminaciones en los libros sagrados son las que sobreviven en pintura mientras que en escultura fueron frecuentes las piezas de pequeño formato como es el caso de la estatuilla ecuestre de Carlomagno.

Arte asturiano: Es desarrollado por los pueblos montañeses de la zona cántabra de Asturias y los cristianos que huyen de la dominación musulmana y se refugian en este territorio. Posteriormente forman un reinado en el valle del Duero.

Su arquitectura fue sinónimo de vanguardia con respecto a lo que se venía haciendo: al arco de medio punto lo acompaña la columna sogueada; el uso de la bóveda de medio cañón se perfecciona mediante la inclusión de arcos fajones y contrafuertes en el exterior, (Santa María del Naranco, interior); aun cuando se usan distintos tipos de plantas, la más característica de sus construcciones es la planta de cruz latina con cabecera rectangular y tres ábsides; y se sigue empleando el sillarejo principalmente. (San Julián de los Prados, s. IX). Otra manifestación a destacar es la orfebrería pues constituye un punto relevante para todos los pueblos de este período. Las obras a mencionar son la cruz de los ángeles y la cruz de la victoria. Tanto la escultura como la pintura están subordinadas a la arquitectura y son escasas. A modo de ejemplo destacan los relieves planos de las jambas de San Miguel de Lillo y la pintura mural en San Julián de los Prados.

Arte mozárabe: A diferencia de los pueblos que desarrollaron el arte asturiano, el mozárabe proviene de aquellos que no huyen de la invasión de los musulmanes y se quedan en el territorio, por lo tanto, el arte naciente tiene un gran influjo de la cultura invasora, la omeya. Como dato particular, este tipo de expresión tiene dos momentos: el que se realiza en territorio musulmán y el que se instaura posteriormente en el valle del Duero, tras ser perseguidos. Desarrollándose en el siglo X, la arquitectura muestra construcciones de influencia musulmana (arcos de herradura, alfiz, modillones de rollos, exteriores de madera, gran iluminación, capiteles de pilares y columnas con motivos vegetales) y alguna reminiscencia de la arquitectura bizantina y romana como la planta de cruz griega y la basilical. Santa María de Melque en Toledo es de la primera etapa de este arte, siendo San Miguel de Escalada la correspondiente al valle del Duero. Gran relevancia adquirió la miniatura en el desarrollo de la pintura con los libros sagrados llamados beatos, de gran fama hacia el fin del primer milenio después de Jesucristo, debido al temor de la llegada del Apocalipsis, tema recreado en las iluminaciones. Dentro de sus características formales podemos señalar la falta de perspectiva, la superposición de escenas en el espacio, el carácter narrativo, las figuras planas y perfiladas en negro, los contrastes de colores y la representación antinatural. Uno de los más importantes es el Beato de la catedral de Gerona realizado por Emeterio y la monja Ende, primera pintora que se conoce en España cristiana.

Otras expresiones artísticas se desarrollan en el arte prerrománico. Entre ellas se encuentra el arte otoniano que destaca por sus templos con doble ábside, doble crucero y tres naves, iglesia de San Miguel de Hildesheim o los libros ilustrados, en pintura, como el Evangelio de Otón II. Por otra parte, el arte vikingo se hace inconfundible a través de sus construcciones de madera como los templos con tejados superpuestos y apuntados o barcos funerarios y sus trabajos en orfebrería, (iglesia vikinga de Borgund).

[1] Meroveo fue el primer rey de este pueblo y por ello el arte toma ese calificativo. Es la primera etapa del arte de los francos cuya evolución artística importante la tienen en la etapa de Carlomagno.

[2] Surge en esta etapa y es utilizado por otras culturas de Europa occidental.

Arte bizantino

Contempla un largo período donde se percibe florecimiento y decadencia de sus creaciones. Representa la  expresión estética del Imperio romano en Oriente, con pinceladas orientalizantes (por las extensiones del imperio) y en cuya base se asientan el arte griego, romano y paleocristiano.

Está comúnmente dividido en tres fases de esplendor: la Edad de Oro que continúa con la tradición romana, la segunda Edad de Oro en los siglos del IX al XII tras la crisis iconoclasta, periodo que esboza las características fundamentales del arte bizantino y la tercera que se sumerge en lo barroco.

Contexto histórico

Constantinopla -nombre que le atribuye el emperador Constantino al Imperio romano de Oriente que anteriormente fue ocupada por los griegos desde el siglo VII a.C. (Bizancio) y que hoy es Estambul-, se desarrolla hacia finales del siglo IV y decae en el XV con la invasión de los turcos. Situada entre el límite de Asia y Europa la convierte en una zona estratégica para el comercio y la cultura. El Imperio en el año 395 es fragmentado por Teodosio entre sus dos hijos, mientras el poder se descentraliza en las provincias occidentales a causa de las invasiones germánicas, Oriente continúa inalterable y conserva el legado cultural romano y helenístico.

Tienen un sistema teocrático donde solo hay una autoridad, representante de Dios en la tierra con lo cual se unifica nuevamente lo político y lo religioso. A partir de esta concepción espiritual la unidad cristiana se ve fragmentada en dos vertientes religiosas, la religión ortodoxa en Oriente y la religión católica en Occidente. Este cambio afecta a las manifestaciones artísticas al consolidarse en el siglo VI las dos concepciones de manera clara.

Arquitectura

La basílica es la tipología principal con planta rectangular semejante a las paleocristianas y romanas que evolucionan, hacia el siglo VI, a otro tipo de concepción del espacio: se impone la planta central de mayor área, con un centro y varias naves y cúpula que cubre la nave central y que descansa sobre pechinas. Las naves laterales que contienen un piso sobre ellas, son destinadas a los fieles y la central para el clero.

Se desarrollan tres tipos de plantas: la rectangular o basilical (iglesia Santa Sofía, Constantinopla), la de cruz griega y la poligonal. Se emplea el ladrillo y la piedra para su construcción y en el interior los muros están cubiertos de mosaicos de colores llamativos y brillantes gracias a las teselas de vidrio, oro y plata que los componen. Como elemento constructivo sustentantes destacan los muros (más delgados que el usado en la basílica romana y paleocristiana) y las columnas con capiteles cúbicos ricamente decorados con motivos planos y calados; arquerías de medio punto, cúpulas sobre pechinas (en las cubiertas), bóvedas de cañón y de aristas, como elementos sustentados. La entrada de luz se logra por los innumerables vanos que se abren en los muros de la basílica, (el monasterio de Hosios Loukas).

Además de la imponente arquitectura destaca la profusa decoración mediante placas de mármol, mosaicos y pinturas sobre fondo de oro formando un conjunto que simboliza la grandeza del emperador.

Pintura

Refleja el poder de la religión. Como en el Paleocristiano, se sigue creando la iconografía con función didáctica hasta el siglo VIII cuando brota la crisis iconoclasta que permanece durante un siglo aproximadamente. Esto se debe a que las religiones islámicas y judaicas creen que la imagen contiene lo maligno y esto no permite alcanzar lo divino. De esta manera, los iconoclastas destruyen toda representación religiosa que son sustituidas por otras de carácter profano (imagen del emperador, etc.). No es hasta la victoria de los ortodoxos contra los iconoclastas que regresa la representación de imágenes con un carácter didáctico pero también sagrado. Con lo cual, ya la obra en sí denota devoción, es decir, son el puente que conecta con lo divino. De esta manera, se fijan unas normas de representación tanto en lo formal como en lo conceptual para pinturas y mosaicos.

Los argumentos de representación serán ahora lo que acontece en el cielo y en la tierra (El Juicio Final, la Virgen María, Cristo Pantocrátor entre otros pocos). El mundo celestial está representado en el ábside, la cúpula y las bóvedas mientras que entre los muros inferiores hasta los arcos corresponde al mundo terrenal, (Justiniano y su escolta, San Vital, Ravena).

Además de pinturas murales y mosaicos, aparece el icono, de carácter sagrado. Son cuadros bidimensionales de pequeño formato, pintados al temple con colores opacos cuya iconografía se circunscribe a Cristo, la Virgen y los santos. Al ser fácil su traslado, cumplían la función de enseñar la doctrina. Así mismo, se recurre a la miniatura, ya incluida en el Paleocristiano, para ilustrar las obras de Antiguo y Nuevo Testamento.

La pintura bizantina arrastra la esencia de la paleocristiana en cuanto al esquematismo de las figuras, la inexpresividad y el simbolismo. De otra parte, la jerarquización de los personajes en función de su importancia, la composición de los elementos desproporcionados de las escenas y el predominio de las masas de color sobre el dibujo son constantes del arte pictórico bizantino.

Arte islámico

Con la figura de Mahoma al frente, el mundo islámico se convierte a partir del siglo VII en una gran fuerza religiosa y militar que afecta también al arte.

El islamismo se expande entre varios territorios como es el caso del Oriente Cercano, la península ibérica y la balcánica, lo que repercute en la arquitectura islámica al beber de la cultura de aquellos.

Su doctrina, el Islam, es monoteísta e iconoclasta y se basa en el sometimiento voluntario del individuo a Alá mediante la oración, pues la palabra del señor es el único medio de salvación. Se prohíbe la representación iconográfica de humanos y animales pues ese derecho solo lo tiene el Supremo. A excepción de ciertas creaciones con los chiitas y en las ilustraciones de algunos manuscritos, el arte islámico recrea la ornamentación geométrica -unidad divina que representa la infinita variedad del mundo- y abstracta mediante la repetición rítmica y estilización de las formas.

La dinastía omeya y abasí son dos grandes poderes que se sucedieron en la etapa medieval islámica. Los omeyas, la primera dinastía de califas, logran gobernar durante un siglo desde su capital en Damasco. La dinastía abasí, derrocó a estos y  toma el poder durante cinco siglos e instauran su capital en Bagdad. Es aquí donde el mundo islámico alcanza su época dorada. Abderramán I, de la dinastía omeya[1], establece la capital en Córdoba en el año 731, siendo el primer emir independiente de Córdoba. Luego, Abderramán II convertiría al-Andalús en un territorio cultural y económicamente próspero. Es con la figura de Abderramán III que Córdoba alcanza la independencia definitiva de Oriente con un gran desarrollo cultural.

Arquitectura

Es una arquitectura de carácter horizontal que se distingue principalmente por la genuina decoración en interiores -llegando al horror vacui[2]– de los elementos que la compone. Al uso de materiales frágiles como el mampuesto, el ladrillo y el sistema del tapial se le añade el yeso como cubierta de las estructuras en paredes y techos; el alicatado se destina para los suelos y zócalos. Suele ser de poca altura y se integra armónicamente con el paisaje circundante siendo la fachada austera en ornamentación.

El arco y sus variantes, siempre enmarcado por el alfis, la columna y la bóveda, esta última también con sus distintas modalidades están colonizadas bajo el profuso ornamento que produce el arabesco y el color que esconde la pobreza de los materiales utilizados, como el carácter bicromo de las dovelas.

Aquí, el concepto espacial deja de ser unificado para convertirse en un área fragmentada por los elementos que la componen cual obstáculos dispuestos ex profeso; no se aplica jerarquización de un elemento sobre otro y, además, se ambienta a través del uso del agua y la vegetación junto al empleo de la luz  para dar la sensación del Paraíso.

Tipologías

Mezquita: Edificio principal, concebida para el rezo. De planta rectangular, contiene un patio descubierto y porticado que a su vez alberga la fuente de las abluciones y una torre en uno de sus lados (minarete). La sala de oración, dispuesta después del patio, está dividida por una serie de arcos y columnas que conforman naves las cuales se orientan al este hacia el muro -que se distingue del resto por el nicho vacío (mihrab) y decorado profusamente que se encuentra en el centro de esta pared y que representa lo sagrado-, que señala a la Meca. Ante el mihrab se sitúa un recinto dedicado al imán o califa, desde donde se lanzan los sermones. Todo el conjunto está rematado con una muralla para su protección. (La Mezquita Azul, Estambul)

Alcazaba: Recinto donde se guarda el tesoro de la ciudad. Se hallaban en todos los núcleos de conquista importantes. Es un recinto fortificado destinado al gobernante para su protección y la de la guarnición que disponía de viviendas y servicios.

Casa: La compone un patio y una sala. Alrededor del patio se ubican las habitaciones y en su centro persiste la fuente de agua. Además, tiene dos espacios privativos para el externo: el harén, zona de la casa exclusivamente para la mujer y, el zaguán, un tipo de vestíbulo que no permite ser visto en su interior por su estructura acodada.

Palacio: Muy similar a la disposición espacial de las casas. Parte del patio y la sala, tiene zonas públicas y privadas. Va creciendo según se necesite. También está protegido por una muralla. Se concibió como centro administrativo y de poder, como lugar de descanso y de placer.

La ciudad se estructura de manera improvisada, sin orden alguno y se divide en la medina -zona urbana donde se ubica la mezquita principal, el zoco (mercado), el almacén de mercancías, la posada, las madrasas, los baños públicos y los barrios de acuerdo a los oficios y la religión- y  los arrabales, barrios que se hallan fuera de la medina originados por el crecimiento desmedido de esta. Ambos están amurallados. Sus calles son estrechas y torcidas, a modo de laberintos que al ensancharse forman pequeñas plazas. Las casas no suelen verse desde el exterior.

La Gran Mezquita de Córdoba o el palacio de La Alhambra herederos de la arquitectura islámica, cuyo estilo constructivo se desarrolla en la península ibérica bajo el nombre de Mudéjar nace hacia el siglo XI. En su esencia combina las características de la arquitectura cristiana y la islámica. Los materiales utilizados siguen siendo los mismos, sin embargo lo caracteriza la combinación de los arcos de herradura y los polilobulados, las techumbres de par y nudillo y la disposición independiente del mihrab a modo de habitación.

En cuanto a objetos, están los fabricados en cerámica con la técnica de la fayenza y la cerámica de brillo metálico; los de marfil como cajas y cofres.

[1] De la guerra entre omeyas y abbasíes se logra salvar un solo omeya que huyó hacia la península ibérica.

[2] Ornamentación profusa.

Arte románico

Hacia el siglo XI la Europa cristiana goza de una unidad política, religiosa y cultural tras dos intentos fallidos que le antecedió con el reinado de Carlomagno y posteriormente bajo el poder otoniano. Le precede los años de terror y temor de las poblaciones cristianas de Europa por la llegada del fin del milenio justificado también por la oleada de guerras, invasiones, plagas y hambre que consolidó la necesidad de fe y refugio en una religión salvadora como decía ser la cristiana. Y aun pervive el feudalismo como sistema político imperante.

El arte románico surge bajo esta atmósfera. Es un lenguaje artístico eminentemente cristiano que abarca un amplio territorio y que contiene sus propias características de acuerdo a la región en que se desarrolle sin perder la unidad como estilo artístico. Surge en el sur de Francia y en el recorrido al Camino de Santiago, siendo Italia, Francia, Inglaterra, Alemania y España los países donde la expresión tuvo mayores exponentes en todas las manifestaciones del arte.

Su origen se debe en el poder alcanzado por la Iglesia Católica bajo la cual tiene lugar el monaquismo y las peregrinaciones. El primero, con la orden benedictina cluniacense, introduce una red de centros por Europa occidental basado en valores cristianos, que contribuye a la propagación del románico por Europa y al peregrinaje. Ello supuso el levantamiento de nuevos centros religiosos, unos opulentos y ostentosos abarrotados de imágenes esculpidas y pintadas, otros con una marcada sobriedad ornamental por el influjo de la orden cisterciense – gran auge en el s. XII y contraparte de la orden francesa de Cluny- que retorna a la idea de pobreza, precepto dictado por San Benito.

Arquitectura

En términos generales la arquitectura románica está influenciada por los lenguajes arquitectónicos prerrománicos, bizantinos y orientales. Es una arquitectura sólida, hecha de piedra de sillería, sillarejo o la combinación de sillar y mampostería. También, y en dependencia del lugar, fueron usados la madera (para cubiertas no abovedadas), el ladrillo (principalmente en España), la pizarra y el barro cocido. Sus muros gruesos, sustentados por contrafuertes, soportan las bóvedas de medio cañón corrido reforzadas con arcos de medio punto (elementos constructivos predominantes), así como la bóveda de aristas y la cúpula. Además, predomina el macizo sobre el vano que contribuye a la sensación visual de pesadez.

La ornamentación se muestra en portadas, cornisas y capiteles. (Fachada de las Platerías).

La iglesia y el monasterio fueron las dos tipologías constructivas más importantes de este estilo. También construyen catedrales (catedral Santiago de Compostela), palacios, castillos y murallas.

La iglesia sigue siendo la tipología constructiva por excelencia. Como decoración en sus portadas monumentales utilizan las arquivoltas, tímpanos y arcaturas ciegas. Impera la planta de cruz latina[1] con varias naves longitudinales donde la central es más ancha y alta que las laterales. No incluyen el atrio, añaden el crucero, la girola -circular- los absidiolos y la torre (1 ó 2) alzada a los lados del pórtico. También aparece el rosetón, de pequeño tamaño, en los laterales de las naves aunque su apogeo se alcanza con la arquitectura gótica.

El monasterio, concebido para el recogimiento, el trabajo y la oración de una comunidad que decide entregar su vida al servicio de Dios tiene el mismo aspecto de solidez dado por el material empleado. Su núcleo dominante está en el claustro, lugar de meditación ubicado en el centro del espacio. A su alrededor se organizan la iglesia, la sala capitular, el refectorio, el hospicio y el hospital. (Monasterio Santo Domingo de Silos)

La iconografía, como en el arte paleocristiano, cumple una función religiosa y didáctica importante. Continúa la falta de realismo, la idealización y el estatismo de la figura.

Escultura

Se supedita a la arquitectura. La más relevante es la escultura monumental insertada en los espacios arquitectónicos: en la portada de la iglesia, dentro de esta y en el claustro de los conventos. La portada se abarrota de imágenes mediante las figuras esculpidas y adosadas en las jambas y el parteluz, también en la ornamentación geométrica, zoomorfa, humana o vegetal en forma radial de las arquivoltas, mientras que en el tímpano (ahora semicircular) se narran escenas de El juicio Final o el Apocalipsis.

En los capiteles románicos se esculpen historias de carácter narrativo y fantástico en forma de relieve corrido que representan vicios y pasajes bíblicos. Sin embargo, los temas en la escultura exenta se limitan a La Virgen y a Cristo crucificado ausente de dolor.

Pintura

Prima en muros, como en el ábside de la iglesia. Es una pintura de figuras hieráticas, perfiladas con un marcado contorno, enmarcadas en un espacio plano desprovisto de volumen y perspectiva. Aquí también la esencia es lo que trasciende y por ende las representaciones carecen de realismo y expresividad. (Ábside de San Clemente de Tahull).

[1] También se emplea, en menor medida, la planta basilical como en la iglesia de San Clemente de Tahull.

Arte gótico

Nace a mediados del siglo XII con la arquitectura que se desarrolla al norte de Francia, aun cuando el románico sigue vigente en otras partes de Europa occidental.

Es un arte urbano y burgués, dado que se desarrolla en el entorno citadino gracias a la financiación aportada por los burgueses.

Hacia mediados del siglo XIII la escultura cobra protagonismo mientras que la pintura no verá su apogeo hasta la primera mitad del siglo XIV.

Contexto histórico

Tras el paulatino debilitamiento del sistema feudal, la ciudad cobra vida gracias a la reactivación del comercio por el aumento de la producción agrícola con los nuevos avances tecnológicos. Como consecuencia de ello, nace una clase dominante, la burguesía urbana,  que habita las ciudades (burgos) y que son los que rigen el comercio principalmente y encargan las obras de arte. Mediante el nuevo modelo de ciudad, nacen nuevas tipologías constructivas de carácter civil como el ayuntamiento (entidad del gobierno municipal encargada de cuidar los intereses y proteger al gremio), la lonja (para el comercio), el palacio (cobra importancia a partir del siglo XIV) y la catedral, principal edificio que representa el poder religioso.

El nacimiento de las universidades, como centros de conocimiento, desplaza al monasterio de las zonas rurales. Surge la Escolástica como movimiento filosófico y teológico que busca entender la doctrina cristiana desde el raciocinio y cuyo pensamiento en términos generales consiste en la presencia divina de Dios en la tierra, lo que condiciona la praxis artística.

Arquitectura

Se divide en tres periodos: el gótico arcaico o protogótico, el clásico y el florido o flamígero.

La verticalidad y la luminosidad son el sello de las construcciones góticas. El espacio se concibe abierto e iluminado. Ello gracias al arco apuntado u ojival que permite alcanzar las grandes alturas características de las construcciones góticas. Esto hace que el muro sea más ligero y tenga espacio para la entrada de luz mediante vanos con vidrieras.

Se emplea la bóveda de crucería -que se irá complejizando cada vez más- y, como elementos sustentantes, los pilares baquetonados o fasciculado y las columnas en interior, mientras que en el exterior aplican los contrafuertes y arbotantes (el primero soporta el peso que el arbotante descarga de la bóveda). Los pináculos, que rematan los contrafuertes, hacen recaer el peso hacia abajo en forma recta para darle mayor seguridad a la edificación erigida en piedra de sillería bien labrada aportando valor estético al conjunto.

En la catedral -situada en el centro de la ciudad, sede del obispo-, se mantiene la planta de cruz latina con tres, cinco o siete naves, el transepto cada vez menos destacado y crucero con cimborrio -tipo de torre que se alza hacia el exterior dando iluminación al espacio. La cabecera hipertrofiada suele tener girola sencilla o doble en un ábside poligonal. Su alzado se fragmenta en tres niveles definidos por la arquería, el triforio y el claristorio. En su fachada predomina la estructura en H con dos torres a los lados y tres puertas ubicándose el rosetón en el centro del cuerpo medio.

La decoración es dada por los gabletes sobre los arcos, las vidrieras en las ventanas -que más adelante tendrán mayor tamaño y con profusa ornamentación (tracerías)-, las gárgolas, situadas en la parte superior de los edificios para expulsar el agua de lluvia al exterior de la catedral y los relieves y esculturas en las portadas (jambas, parteluz, tímpano, arquivolta).

En España destaca la arquitectura mudéjar (hacia el siglo XII), con sus variaciones de acuerdo al territorio, siendo en el siglo XIII  cuando se consolida. Utilizan el ladrillo, el yeso y la madera como materiales constructivos. Es un arte que lleva la impronta del arte románico, gótico, renacentista y cristiano.

 Escultura

Sigue cumpliendo una función didáctica pero mediante otro enfoque. La vuelta al realismo natural se ve representada en las imágenes de gran tamaño con expresiones humanizadas, más convincentes, y en movimiento.

Es situada prácticamente como escultura exenta en las portadas decorando las jambas, el parteluz y las arquivoltas mientras que componen escenas en los tímpanos, (Pórtico de la catedral de Chartres). En el interior cobra más protagonismo pues decora los púlpitos, los trascoros y las sillerías de los coros. sin embargo, juega un papel importante en los retablos cuyo objetivo será captar la atención del fiel.

 Pintura

Es la manifestación que más demanda la sociedad burguesa que exige el acercamiento al mundo que los rodea. No solo tendrá una función religiosa sino que también, pero en menor medida, tendrá carácter profano -retratos y paisajes. Se desplaza de los muros, excepto en Italia, y se desarrolla fundamentalmente en las vidrieras, en las miniaturas de los códices y los retablos.

La pintura gótica tenderá a lo descriptivo, a lo natural, a lo luminoso, a significar el espacio, al uso incipiente de la perspectiva, a la recreación del paisaje y al detalle. Seguirá habiendo un cierto esquematismo en las representaciones, sin embargo, el uso del color confiere dinamismo en la composición pictórica.

Pasa por varios estilos, como en la arquitectura. Comienza con el predominio de la línea en el siglo XIII (Gótico Lineal) siendo a inicios del siglo XIV el auge del Trecento o Gótico italiano con las escuelas de Siena y Florencia destacándose la figura de Giotto. Ya hacia el siglo XV irrumpe el Gótico Internacional mediante la fusión de los estilos italianos, franceses y flamencos y culmina con el acercamiento al estilo renacentista con la pintura flamenca por un lado, y el Quattrocento en Italia -que inicia ya en pleno siglo XV a diferencia de las otras regiones europeas.

Las figuras más representativas del arte gótico pictórico fueron:

  • en Italia y hacia el siglo XIV, Giotto (h. 1267- 1337). Pintor decisivo en Italia y en Europa. Precursor de la pintura renacentista. Rompe el anonimato en el que han estado inmerso los artistas de épocas anteriores. Confiere naturalidad a los representado sin anular lo divino. En sus obras imprime sensación de profundidad a través de la tercera dimensión con el claroscuro y el escorzo de las monumentales figuras, (Virgen en el trono) y recrea escenas religiosas con un marcado carácter anecdótico, (Capilla de la arena, Padua) y (El prendimiento de Jesús);
  • en Flandes, hacia el siglo XV, con la pintura flamenca de marcado realismo. Será una representación fiel de la realidad. Su mayor aporte fue la técnica al óleo, cuyo precedente será fundamental en toda la historia de la pintura. Los pintores más influyentes y significativos fueron sin duda Jan van Eyck (h.1390-1441), que destaca con sus temas religiosos en sus trípticos o polípticos (La adoración del cordero místico) y con los retratos de burgueses (El matrimonio Arnolfini); Roger van der Weyden (h. 1400- 1464), el pintor del sufrimiento, (El descendimiento) y el Bosco (h. 1450-1516), pintor controversial, (El jardín de las Delicias). Patinir y Brueghel serán los maestros del paisajismo.

Edad Moderna

Europa vive un período álgido hacia el siglo XV. Se suscitan importantes cambios en lo político, económico, social, cultural y científico que prepara el terreno para la Edad Moderna, siendo la caída de Constantinopla por la ocupación de los otomanos y el descubrimiento de América en 1492 por Cristóbal Colón los momentos en que la historiografía sitúa los inicios de esta prolífica época.
Es, en definitiva, la época del Humanismo, de los descubrimientos científicos y territoriales -este último y la conquista de los turcos propicia una nueva vía comercial por el Atlántico que, además, se hace posible por la construcción de nuevos buques, por el desarrollo de la cartografía, la invención de la brújula y del astrolabio. Nacen las monarquías autoritarias y absolutistas, surge la economía mercantil y la imprenta, importante innovación que favorece, entre otras cosas, la difusión de la Reforma Protestante iniciada por Lutero que encontrará su contrapartida en la Contrarreforma promovida por la Iglesia. Bajo este contexto histórico surgen nuevas formas de expresión artística (Renacimiento, Manierismo, Barroco, Rococó), siendo el Renacimiento italiano uno de los estilos más importantes en la historia del arte por la participación de artistas geniales dejaron obras trascendentales de un valor incalculable.

 

Renacimiento

Artículo principal: Renacimiento

El Renacimiento se centra en la grandeza del ser humano como individuo, autosuficiente y racional, capaz de generar juicios propios. Defiende, por tanto, el antropocentrismo frente al teocentrismo que imperó en la Edad Media aspecto determinante para el inicio de la libertad de expresión del arte.

El arte del Renacimiento supuso un rechazo hacia el período medieval, sobre todo, hacia el arte gótico pues suponía una etapa de creación bárbara. Ante esto, el artista vuelca la mirada hacia la cultura grecolatina, estudia la Naturaleza en sí misma y aplica las matemáticas y la ciencia para lograr el ideal de belleza. También, el artista humanista estará siempre en un proceso de cambio lo que deviene en una multiplicidad de variantes de un mismo fenómeno.

Aunque es a partir del siglo XV, en la ciudad de Florencia, bajo el mecenazgo de los Médicis, que se inicia este estilo, bien es cierto que con Giotto hay atisbos de cambios de mentalidad y de expresión. Por lo tanto, el arte del Renacimiento es genuinamente italiano. Se desarrolla durante todo el siglo XV en Italia y en las primeras décadas del siglo XVI se consolida y difunde. Dentro de él se desarrolla una tendencia llamada manierismo que ya habla de otro tipo de lenguaje y da paso al Barroco. En el resto de Europa y en el siglo XVI, la influencia italiana se asimila progresivamente y no de la misma manera pues la tradición local determinará la práctica artística.

 

Renacimiento italiano

 

Se desarrolla en el s.XV (Quattrocento) y el s.XVI (Cinquecento). Hacia el 1500 en Italia, algunos artistas como Miguel Ángel, Rafael, TIntoretto o Tiziano se toman ciertas libertades no comprendidas dentro del clasicismo renacentista cuyos códigos debían ser inalterables. A esa manera espontánea y subjetiva de interpretar lo clásico se le denominó «manierismo» como una tendencia del Renacimiento. A él se adscriben varios artistas que emulan el estilo pictórico de Buonarroti o Rafael como los dos creadores paradigmáticos, mientras que en arquitectura la transformación tuvo menor fuerza.

 

Características generales

El enfoque hacia la antigüedad clásica y su reinterpretación, el nuevo ideal de belleza como resultado de aplicar la geometría y las matemáticas y la técnica de la perspectiva serán los elementos característicos.

Arquitectura

La búsqueda del equilibrio entre planta, alzado y volúmenes de las edificaciones será el objetivo. Abandonan la verticalidad gótica para dar paso a una estructura constructiva en armonía con la escala humana. Los muros recobran su carácter sustentante así como el uso del arco de medio punto, la bóveda de cañón, la cúpula y los órdenes constructivos clásicos y las pilastras son los elementos esenciales de la arquitectura que ostenta una organización centralizada a partir de la planta de cruz griega o circular, aunque en sus inicios se utilizó la planta basilical. Los espacios están bien iluminados y son diáfanos; como decoración utilizan temas del repertorio clásico siendo característicos los grutescos. Usaron como material el ladrillo, el mármol y los sillares almohadillados.

Las tipologías a construir son: la iglesia, el palacio urbano (donde se desarrolla el jardín italiano) y la villa como arquitectura civil; también se construyeron bibliotecas, hospitales y universidades.

Características de la escultura

La escultura se independiza de la arquitectura, trata de imitar la realidad mediante reglas concretas y cumple un canon específico. Se busca el movimiento mediante el contraposto en las esculturas de bulto, mientras que en los relieves la técnica de la perspectiva será el mayor desafío.

Características de la pintura

El intento de aparentar la realidad mediante la perspectiva lineal para dar la profundidad (espacio tridimensional) y el juego de luces y sombras es el problema primordial. Además hay una evolución hacia una pintura que logra el dominio del espacio, del volumen y del movimiento. Se realizan obras de gran formato con temas mitológicos, algo novedoso teniendo en cuenta que solo estas dimensiones estaban destinadas a los temas religiosos. Da Vinci incluye el sfumato o esfumado, perspectiva aérea, y perfecciona el claroscuro con lo cual lo representado se enriquece y suaviza.

Las técnicas a desarrollar son el óleo sobre tabla, sobre pergamino, el fresco y el temple; menos frecuente el grabado en madera y en metal, también la acuarela.

 

Quattrocento

En la primera mitad del siglo XV es experimental. Los principales exponentes son Filippo Brunelleschi (cúpula de Santa María de las Flores); Masaccio, pintor que introduce el recurso técnico de la perspectiva lineal y el encuadre de las figuras dentro del marco arquitectónico y Donatello considerado el más importante de los escultores del periodo, (San Jorge).

En la segunda mitad del siglo XV el nuevo lenguaje se va consolidando, así lo demostraron artistas como Leon Battista Alberti (Palacio Rucellai, Florencia), Il Filarete (Hospital Mayor para la beneficencia de Milán); el escultor Lorenzo Ghiberti (tercera Puerta del Paraíso del Baptisterio en Florencia), Andrea del Verrocchio. En pintura e influenciados por Masaccio y Fra Angelico, la nueva generación estudia a los clásicos y experimenta nuevas maneras de lograr la perspectiva como Paolo Uccello (La batalla de San Romano), Piero della Francesca, Benozzo Gozzoli, Andrea Mantegna (Santiago camino de su ejecución), Sandro Botticelli ( El nacimiento de Venus )y Antonio Pollaiuolo.

 

El Cinquecento

Es el momento cumbre del arte renacentista, la etapa que se ha llamado Renacimiento clásico o alto Renacimiento. Es la época de la perfección de la belleza a la que todo artista renacentista aspira lograr. Las figuras más sobresalientes, genios del arte son el pintor Leonardo da Vinci (La última cena), el polifacético escultor, pintor y arquitecto Miguel Ángel Buonarroti (La pietà), el arquitecto Donato Bramante (Il Tempietto) Raffael Santi (La ninfa Galatea), Tiziano (La Asunción), Tintoretto y Giorgione.

 

El Renacimiento en el resto de Europa

En el resto de Europa, el arte renacentista de influencia italiana y flamenca se concibe de acuerdo a la zona geográfica.

Alberto Durero, referencia para el arte italiano e influido por este fue un grabador y pintor alemán excepcional (Autorretrato). Hans Holbein el Joven de Alemania fue el artista más importante que trabajó en Inglaterra. En los Países Bajos, el pintor Mabuse (San Lucas pintando a la Virgen), El Bosco o el  escultor Nikolaus Gerhaert. En España conviven una variedad de influencias artísticas. Destacan arquitectos como Egas Cueman,  Juan Guas, Diego de Siloé, Alonso de Covarrubia o Pedro Machuca (palacio de Carlos V). Los pintores Pedro Berruguete, Juan de Juanes, Luis Morales y en escultura Juan de Juni. En Francia los arquitectos Sebastiano Serlio, Jean Bullant, Pierre Lescot. El pintor Jean Clouet o el escultor Jean Goujon (Las cuatro estaciones). En Portugal, Diogo de Boitaca (Monasterio de los Jerónimos). En Alemania, Friedrich Sustris (iglesia de San Miguel) y en Inglaterra Robert Smithson (Hardwick Hall).

 

Manierismo

 

El manierismo es una tendencia del Renacimiento que adoptaron varios artistas en el siglo XVI. La historiografía lo sitúa después de 1520, fecha de la muerte de Rafael Sanzio. Será un arte a la maniera de, siendo en pintura las figuras de Miguel Ángel y Rafael, genios del Renacimiento italiano los paradigmas a seguir. Se pudiera hablar de un arte intelectualizado que no observa la Naturaleza para la construcción de sus figuras desde el punto de vista pictórico sino que a partir de la subjetividad del autor se crea un nuevo canon; sin embargo, persiste el interés hacia el clasicismo. Por lo tanto, lo que cambia es el cómo, esto es, hay una intención de reinterpretar con libertad el clasicismo. En arquitectura no será tan evidente como en la plástica sin embargo se construyeron importantes edificios bajo este lenguaje derivado del clasicismo renacentista.

Hacia mediados del siglo XVI, el manierismo o elementos manieristas predominarán en el ámbito artístico y quizás fue el lenguaje que más captó el interés de los defensores de la Contrarreforma. Se origina en Italia y perdura hasta los inicios del siglo XVII, será la antesala del arte barroco.

 

Características generales

Prima lo decorativo, el lujo, el claroscuro en fachada, la multiplicidad de puntos focales. Los espacios serán manipulados para lograr el engaño visual, se tenderá al carácter teatral y escenográfico de los edificios que tendrán estrecha relación con los exteriores urbanos y jardines. Mientras que en las artes visuales la iluminación artificial, el tratamiento particular de las figuras mediante el recurso serpentinata, la intención los distintos puntos focales, el contraste de colores, el espacio indeterminado serán aspectos fundamentales para la construcción de la obra.

 

Arquitectura

Las tipologías dominantes siguen siendo la iglesia, el palacio urbano y la villa en todo el siglo XVI. En ellos, prima el espacio abierto relacionado con el exterior, el contraste y la variedad de los elementos, que en muchos casos, pierden su condición utilitaria para tener un carácter meramente ornamental -por ejemplo, las ventanas, puertas, columnas no siempre cumplen su función.

Vignola establece el modelo de iglesia contrarreformista recogido en su tratado “Reglas de los cinco órdenes de arquitectura”: se concibe el edificio con eje longitudinal que brinda la planta basilical con forma de cruz y gran cúpula en crucero, además se añaden tribunas sobre capillas laterales entre contrafuertes, (iglesia il Gesú). Otras obras como la Biblioteca Laurenziana (1523) de Miguel Ángel, el palacio de Bevilacqua en Verona por Sanmicheli, villa Giulia en Roma erigida por Vignola, Vasari y Ammannati. Andrea Palladio importante arquitecto que trabaja tanto la arquitectura religiosa como la civil, (Villa Rotonda, Vicenza). Casina de Pío IV (villa) por Pirro Ligorio. En España, El Escorial está relacionado con el manierismo y fue construido por Juan Bautista de Toledo y Juan de Herrera. En Alemania destaca la iglesia de San Miguel, Múnich. En Portugal, el claustro principal de Juan III en el convento del Cristo de Tomar por Diego de Torralba.

 

Escultura

El canon de belleza del arte renacentista se fragmenta con la desproporción y alargamiento de las esculturas manieristas, vivo ejemplo del espíritu interior del artista que ya no le interesa la representación idéntica de la realidad. Su forma serpentinata a modo de zigzag, el sentido oblicuo de las extremidades y las composiciones abiertas confieren movimiento a la figura que ahora se concibe para ser contemplada desde varios ángulos pues todos los elementos que la componen son relevantes. Así lo plasman escultores como Benvenuto Cellini con Salero de Francisco I o Giovanni Bologna (El Rapto de las sabinas) en Italia, mientras que en Francia sobresale Jean Goujon (Ninfas de la Fuente de los inocentes), Jean Juste, Germain Pilon.

 

Pintura

La pintura manierista renuncia a la unidad compositiva y prefiere representar en un mismo espacio irreal varias escenas inconexas donde el juego de luces y sombras contrasta con el cromatismo hiriente de la figura perfilada, alargada y serpentinata.

El hallazgo de los restos de san Marcos, del pintor Tintoretto, La escuela de Fontainebleau: El descendimiento de la cruz de Rosso Fiorentino, El rapto de Helena de Francesco Primaticcio. La virgen del cuello largo de Parmigianino, (La expulsión de los mercaderes del templo) de El Greco, figura cumbre del manierismo en España son algunos ejemplos que avalan las características esenciales del estilo.

No podemos dejar de mencionar a Jacopo Carucci (Pontormo) y su obra San Mateo evangelista, Agnolo Bronzino, Correggio (La Asunción), Antoine Caron, François Quesnel, el grabador y aguafuertista Jacques Callot, Jacques Bellange y el inglés Nicholas Hilliard.

 

Barroco

Artículo principal:  Barroco

El estilo barroco en las artes es una expresión de carácter teatral y agitado en sus formas. Centra su atención en la experiencia a través del claroscuro, del movimiento, de la composición, de la representación natural cuyos efectos visuales crean un resultado ilusorio que a la vez desconcierta a la vez que atrae y persuade,

Italia sigue siendo el foco cultural. Nace en Roma a mediados del siglo XVII y recorre Europa donde cada país lo desarrollará según sus tradiciones locales, historia e influencias. Sin embargo, París será la ciudad que lo acoge en la segunda mitad del siglo XVII al caer el patronazgo papal en Italia.
Este arte es fuertemente avalado por los poderes hegemónicos de la sociedad que desean afianzar, en el caso de la Iglesia, su carácter religioso mientras que el Estado y la burguesía pretenden demostrar su grandeza a nivel económico, social y político.

Contexto histórico

Hacia el siglo XVII y hasta a mediados del siglo XVIII, en algunos casos, transcurre el Barroco como movimiento artístico que se mantuvo en gran parte de Europa.

Bajo esta periodización, el Barroco como proceso sociocultural afronta una estela de crisis generalizada: crisis del poder hegemónico, de la religión católica y la economía, fuertes tensiones políticas, largos conflictos bélicos; fases de hambruna, pobreza extrema, epidemias mortales. Sin embargo, fue también un tiempo de florecimiento donde ocurre la revolución científica, el auge de la literatura, el afianzamiento de las monarquías absolutas y las grandes capitales europeas con sus particulares modos de expresión cultural y estilísticas, así como el surgimiento de las relaciones internacionales para buscar un equilibrio de poder entre los estados europeos.

Arquitectura

Se basa en un fuerte carácter expresivo, en la monumentalidad, en la simetría, el enrevesamiento de sus formas y el dinamismo de las edificaciones tanto en interior como en fachada que fragmenta el equilibrio clásico.

En sus catedrales y palacios, son utilizados los elementos de la arquitectura clásica pero esta vez transformados lo que destacan el carácter dinámico mediante los entrantes y salientes, las líneas curvas, las superficies ondulantes, las luces y sombras y la decoración exuberante del edificio (en relieve con elementos botánicos, esculturas, etc,) .

Se trabaja el estilo barroco en dos aristas: la vertiente clásica, con un trasfondo de intereses del poder de la iglesia, y la exuberante de complejas composiciones iniciadas en Italia. Esta que toma lo clásico y lo reinterpreta será -defendida por Gian Lorenzo Bernini, la que se retoma en el siglo XVIII; y la que rechaza el camino clásico es desarrollado por el arquitecto Francesco Borromini. Estas dos vertientes serán las tendencias arquitectónicas durante el siglo XVII. Para el siglo XVIII ya es la última fase del estilo (el barroco tardío) donde se destaca el arquitecto Filippo Juvarra (Casino de caza Stupinigi).

La plaza de San Pedro de Roma es la obra de uno de los más importantes maestros de las artes barrocas: Bernini, así como la iglesia de San Ivo de la Sabiduría lo es de Borromini. Otros arquitectos que se destacan por su trabajo son: Baldassare Longhena, Guarino Guarini con su capilla del Santo Sudario, mientras que en Francia el palacio de Versalles, icono de palacio barroco cuyos arquitectos fueron Louis Le Vau, Jules Hardouin Mansart, André Le Nôtre, Robert de Cotte; así mismo, el palacio de Schönbrunn, de Fischer von Erlach en Austria. Johann Balthasar Neumann y Matthäus Daniel Pöppelmann en Alemania. En Portugal, el alemán Johann Friedrich Ludwig con el Palacio Nacional de Mafra, en Inglaterra, Christopher Wren con la reconstrucción de la catedral de San Pablo,

El urbanismo es un aspecto sobresaliente del mundo barroco donde son integrados la arquitectura, los monumentos y los jardines. El objetivo es organizar la ciudad como expresión del Estado y la Iglesia, cuyo referente será la capital romana.

Artes figurativas

La iconografía religiosa (que responde a la Iglesia) y profana (para las cortes y la burguesía) son las trabajadas por el artista del barroco que posee un diapasón de posibilidades en cuanto a géneros (el retrato, la pintura de historia y los temas mitológicos, el bodegón, la pintura de costumbre).
El pathos es una de las herramientas clave del sustrato expresivo de las artes figurativas del barroco apoyado por un carácter realista de la representación, el movimiento, las luces y sombras y el cromatismo.

Escultura

La escultura recurre a los escorzos y la composición abierta con una mayor carga realista. La figura es el reflejo del énfasis en cada detalle con un carácter monumental y escenográfico que en la mayoría de las veces es parte de un proyecto arquitectónico y/o urbanístico. Se trabaja, asimismo, el retrato, los retablos, el desnudo en su estado puro y los materiales empleados serán el bronce, el mármol y la madera policromada, esta última desarrollada con impecable destreza en España, (Virgen de Belén, de Alonso Cano).
Bernini, Pietro Tacca, Pietri Bacci (Italia), Gregorio Fernández, Alonso Cano, Luisa Roldán (La Roldana) en España y los artistas François Girardon, Pierre Puget, Antoine Coysevox de Francia son algunos de los exponentes de la escultura que se desarrolló en el arte barroco.

Pintura

Es característico la manipulación de la luz (del exterior o del interior) con el propósito de realzar un grupo en específico según el interés del artista. La iluminación puede ser intensa o contrastada lo que permite mostrar las cualidades de lo representado (Bodegón con cacharro, Zurbarán).
El dramatismo de la obra será dado por la técnica del tenebrismo y el uso de la perspectiva aérea que le confiere un sentido teatral; también por el apoyo de la composición abierta mediante el uso de las líneas diagonales y cruzadas, el manejo de los ropajes, el color y el claroscuro. Otras tendencias pictóricas serán el naturalismo y el clasicismo dentro del barroco.
Pintores de la maestría de Annibale Carracci (techo de la galería Farnesio) y Caravaggio (san Mateo escribiendo el Evangelio) son los dos artistas que imponen propuestas encontradas en Italia. Importantes fueron Pietro de la Cortona, Giovanni Battista Gaulli, Luca Giordano, Andrea Pozzo; los españoles José de Ribera, Alonso Cano, Murillo, Zurbarán, Coello, Velázquez (Vieja friendo huevos) et al. Rubens (Helena Fourment con sus hijos), Anton van Dyck, Frans Snyders, Jan Fyt, Daniel Seghers entre otros en Flandes; Frans Hals, Rembrandt (La ronda de noche), el artista cumbre de la pintura barroca en Holanda, Jan van Goyen, Jacob van Ruisdael, Jan Vermeer (La lechera) y otros; Nicolas Poussin y Claudio Lorena, los hermanos Le Nain, Charles le Brun en Francia.

Rococó

El arte rococó surge en París y se extiende por todo el territorio francés -en el siglo XVIII durante los reinados de Luis XV y XVI-, como reacción al orden vigente marcado por el absolutismo. Posteriormente es acogido en otros países, teniendo en Alemania y Austria un auge sin igual. Convive con el arte barroco tardío y con el Neoclasicismo, siendo entonces su periodo de muy corta duración.

Son los cortesanos y burgueses los demandantes de un arte que respete los derechos del hombre y por tanto, en este caso, que exprese la felicidad de la vida desligado totalmente de todo sustrato político y religioso.
El Rococó con una función ornamental busca crear sensaciones mediante la espontaneidad de la composición, lo refinado, la opulencia y la elegancia para reafirmar el modo exquisito de vida de sus consumidores. Por ello tiende al horror vacui en la decoración de interiores, al empleo de una rica paleta cromática -a veces viva otras opaca-, a las formas naturales, sinuosas y exóticas de influencia oriental, al movimiento y a la asimetría.

Arquitectura

Las iglesias y los palacios urbanos son las construcciones que más abundan con características constructivas particulares (espacio y decoración) según la función pero no se aleja en su esencia de los preceptos arquitectónicos del barroco. Sin embargo, es recurrente la profusa ornamentación al interior de los muros del edificio, siendo al exterior desprovisto prácticamente de decoración menos en aquellos países donde tuvo gran acogida. El espacio arquitectónico es abierto con predominio al círculo y al óvalo, es interdependiente y con esquema central. Se suprimen los órdenes clásicos y los muros y techos son curvos e invadidos, hacia el interior, por un diseño ornamental asimétrico: la rocalla, elemento decorativo inspirado en formas naturales como la concha, los enlazados de curvas y contracurvas y otras formas naturales son los elementos que predominan. El edificio religioso se caracteriza por la ambientación que provee la luz teatral y la decoración interior a través de esculturas y pinturas. Los palacios urbanos (hoteles) con planta en U se mantienen. Son significativas las grandes salas y escaleras, asimismo, las ventanas francesas (grandes ventanales prácticamente de suelo a techo) lo que provoca una interrelación entre espacio interior y exterior. Los espejos y cristales permiten difundir la luz hacia dentro donde la decoración lo invade todo con motivos lineales, pinturas sobre tela y tapices que se colocan a modo de cuadros en las paredes, encima de las puertas, en los lunetos y en el techo que siempre forman un conjunto con el mobiliario de líneas curvas. Algunos de los creadores que defienden el estilo son Germain Boffrand, Lucas von Hildebrandt (Monasterio de Melk), François Cuvilliés Amalienburg, en el Palacio de Nymphenburg, Dominikus Zimmermann con una formación artesanal (Wieskirche).

Escultura

Realizan piezas de pequeño formato con formas curvas y posturas refinadas que son, junto al mobiliario y las pinturas, los que embellecen los interiores de los edificios. El material más característico es la porcelana, aunque también se suele emplear el estuco. Son objetos con vivos y contrastados colores o con combinaciones más apagadas o pintados solo de blanco. Prima, igualmente el dorado, ya sea en oro o bronce. Se trabaja el género mitológico, el retrato, entre otros. Las obras son de composición abierta con gráciles movimientos dado por las líneas curvas. Guillaume Coustou (Les Chevaux de Marly), Edme Bouchardon; Pietro Bracci y Filippo della Valle (la Fontana de Trevi), Étienne-Maurice Falconet y Juan Pascual de Mena son algunos de los exponentes.

Pintura

Predomina la composición abierta, la profundidad y el movimiento. Asimismo, el color es el protagonista y no el dibujo. Se desarrolla el género mitológico, el retrato, el paisajismo, el bodegón, además de temas profanos como las escenas pastorales y de la corte. Destacan

Antoine Watteau que con la fiesta galante creó un nuevo género, (Embarque para Citerea); François Boucher, Jean-Baptiste Simeón Chardin (El aya), Jean Honoré Fragonard (El columpio); Giovanni Battista Tiepolo, el mejor pintor de frescos de la época en Europa (El banquete de Cleopatra), Canaletto (La plaza de San Marcos de Venecia), Francesco Guardi; los ingleses William Hogarth (El matrimonio a la moda), Thomas Gainsborough (El señor y la señora Andrews).

Francisco de Goya en sus inicios trabaja para la la realeza y la nobleza dedicándose a la realización de retratos (Gaspar Melchor de Jovellanos) por lo que es bien reclamado hasta que el interés por el pensamiento filosófico de la ilustración aniquila su inclinación hacia su “pintura rococó”. Es a partir de aquí que se vuelve provocativo y se desmarca de la época en la que le tocó vivir, siendo un artista inclasificable pues en su obra conviven el realismo, el romanticismo y un espíritu transgresor como si de un vanguardista se tratara.

Neoclasicismo

El Neoclasicismo se desarrolla en París y Roma en la segunda mitad del siglo XVIII cuyo punto cumbre coincide con el Imperio de Napoleón y decae posteriormente cuando comienza a difundirse (gracias a la teoría y la estética del arte) por Europa y Estados Unidos. Surge un nuevo enfoque de la Historia del arte, así como un nuevo modelo de artista que ya es visto como académico que se rige por reglas estrictas que impiden imprimir en las obras, el sello personal y la expresión de sentimientos. Esto se explica porque la Ilustración es la nueva concepción ideológica y cultural de la burguesía europea que se opone al Antiguo Régimen, por lo cual, desde el punto de vista artístico, se rompe con el espíritu sensual del arte barroco y rococó para enfocarse en la razón. El precedente más cercano será la Antigüedad clásica y los hallazgos de Pompeya y Herculano que influyen notablemente en los modos de hacer. Lo clásico es sinónimo de lo bello y por demás digno de ser representado como señala la estética del arte,

Características del arte neoclasicista

Catalogado como un arte frío por estar desprovisto de sensaciones, prescinde de todo elemento ornamental tanto en pintura, escultura como en arquitectura. Son obras con un fondo moral y social que se basan en lo natural y lo racional y que deben cumplir una función didáctica (educación cívica y estética). También, toma un carácter secular al conceder mayor importancia a las obras civiles. Es, por tanto, un arte que tiende al equilibrio, a la proporción, a lo racional y a lo geométrico.

Arquitectura

Establece el respeto entre forma y función arquitectónica, pues si es prioritario el elemento entonces será utilizado. De igual manera, se elimina el ornamento y la policromía siendo protagonistas los órdenes arquitectónicos, sobre todo el dórico, el uso de los frontones con relieves incrustados, las columnas, la cúpula, los pórticos entre otros. Se impone la forma geométrica pura (rectángulo, cuadrado, cubo, círculo) y, contrario a los siglos precedentes, el arte neoclásico estará vigente en una gran diversidad de tipologías arquitectónicas de carácter social -teatros, cárceles, escuelas, hospitales, obras conmemorativas, sepulcros, mercados, aduanas, etc.-, mientras que el edificio religioso no constituye mayor importancia aunque sí se construye algún que otro ejemplar.
En Inglaterra Smirke levanta el Museo Británico, William Wilkins la Galería Nacional de Londres y William Kent arquitecto, interiorista y paisajista, crea el jardín inglés (parque de Stourhead, Wiltshire). En Alemania se va a destacar Leo Von Klenze (Los Propileos) y Langhans con su famosa Puerta de Brandemburgo. En España, Ventura Rodríguez, Sabatini, creador del plan urbanístico de Madrid (Puerta de Alcalá), Juan de Villanueva con el Museo del Prado y otros tantos. Por su parte, en Francia, Soufflot construye el Panteón de París, Vignon, La Madelaine de París. Mientras que el estilo Imperio, un neoclasicismo transformado, atiende al carácter formal del arte de Roma imperial. Emplea una decoración lujosa en sus interiores y variedad de motivos arquitectónicos y escultóricos así como elementos propios del período napoleónico. Desde el punto de vista urbanístico, la ciudad se reordena con la ubicación hacia la periferia de los mataderos y cementerios; Así el centro se ve realzado con nuevas edificaciones públicas, trazados, amplias plazas y arcos de triunfo.

Escultura

De mármol y bronce, cumple una función social y renuncia al color, a los contrastes. Se conciben las figuras de frente y de perfil en un espacio plano y generalmente individuales más que de grupos. El retrato, los temas mitológicos con desnudos sin connotación erótica y el funerario son los más trabajados. Es una escultura sobria, de gran perfección técnica, influida por el espíritu racional dominante.
Jean Antoine Houdon, retratista que desarrolla bustos grandes de hombres importantes de su tiempo como el busto de Voltaire, Antonio Canova, italiano, el escultor que mejor plasma los conceptos del estilo neoclásico (Paulina Borghese), Las tres gracias del danés Bertel Thörwaldsen, escultor fundamental del período.

Pintura

Las principales referencias de los pintores neoclásicos son las esculturas clásicas de la antigüedad dado la ausencia de obras pictóricas y también las leyendas y mitos romanas y las obras del Renacimiento, sobre todo, las de Rafael. Se caracteriza por el predominio de la línea sobre las manchas de color, la evasión de la profundidad para no despertar el espíritu imaginativo del hombre, el empleo de colores sobrios, luz difusa y el abandono de los contrastes bruscos. Serán frecuentes los géneros de corte histórico, los mitológicos y el retrato.
Bajo estas reglas el más importante pintor francés que convierte a París en el principal foco del arte moderno fue Jacques Louis David (La muerte de Marat). En Inglaterra, Joshua Reynolds (Mrs. Siddons como la musa trágica), mientras que en Checoslovaquia destaca Anton Raphael Mengs, (Carlos III).

Edad Contemporánea

Siglo XIX

Hacia el siglo XIX Francia e Inglaterra son los países más importantes de Europa. Ya a finales del siglo XVIII ocurren la Revolución Francesa, la Declaración de independencia de los Estados Unidos y la Revolución Industrial. Con estos acontecimientos se da por terminada la Edad Moderna e inicia la Edad Contemporánea con varios hechos relevantes en lo político, económico, cultural y social.

Ocurre la restauración monárquica, las revoluciones burguesas, se celebra el Congreso de Viena donde se reorganiza  Europa y las potencias imperialistas se reparten el mundo. Es la época donde ocurren numerosas guerras por casi todo el mundo.

La Revolución Industrial inicia en Inglaterra a partir de los avances tecnológicos siendo la producción mecanizada en serie un éxito sin precedente. Esta revolución trajo un desarrollo de la navegación a vapor, carreteras y  ferrocarriles pero también conlleva a que se fraguara un proletariado bajo condiciones de vida pésimas que viven en los barrios obreros  que se originan sin una planificación urbanística que acarrea graves problemas.

Suceden variaciones en todos los órdenes de la sociedad. El modo de concebir y experimentar la vida cambia rápida y radicalmente. Surgen nuevas filosofías como la importancia de la subjetividad del individuo defendida por Kant que coincide con el movimiento romántico; Auguste Comte funda el Positivismo; los pensadores Karl Marx y Engels promueven el Comunismo cuya base es la oposición de la clase obrera hacia las clases adineradas y la abolición de la propiedad privada y los capitalistas; contrario a los postulados marxistas se encuentra el Liberalismo promovido por Adam Smith, mientras los pensamientos anarquistas se decantan por eliminar todo tipo de Estado para defender la extrema libertad humana. De esta manera nacen nuevas ideologías como el nacionalismo, el totalitarismo o el liberalismo.

El progreso estará medido por las nuevas tecnologías, las nuevas construcciones, por nuevos descubrimientos como la evolución de la especie planteado por Charles Darwin que rompe definitivamente con el concepto tradicional de creación; el surgimiento de nuevas ciencias como la Sociología, Antropología, Economía, la Psicología, el Urbanismo, y la invención de la fotografía en 1839 que afectó de forma positiva como  negativa para pintores y escultores.

En las artes repercutirán estos acontecimientos que resultó la manifestación vertiginosa de varios movimientos artísticos coincidentes en el tiempo y rivales entre sí. Ya no habrá una cohesión estilística como lo hubo en el Neoclasicismo, y que se intentará rescatar con el Modernismo. Además, el surgimiento de estos no supuso la erradicación de los estilos precedentes. París será el núcleo cultural de Europa, marcará las tendencias; es el sitio donde celebran los salones de arte, actividad cultural que catalogaba al artista y a la obra bajo ciertas directrices académicas que se resumía “en el buen gusto”. También se viene instaurando el mercado del arte que condiciona la producción artística y por otro lado la relación del artista con su público se torna compleja.

Arquitectura

En la primera mitad del siglo XIX conviven la arquitectura clasicista y otro tipo de arquitectura que apuesta por una renovación: el historicismo y la arquitectura ferrovítrea gracias a los nuevos materiales (el hierro fundido, el cristal y el hormigón armado). Esta renovación arquitectónica es el reflejo de los grandes cambios que se han producido a finales del siglo XVIII e inicios del siglo XIX mediante la Revolución Industrial y el surgimiento de una nueva sociedad dominante como la burguesa.

La arquitectura historicista intenta recuperar los estilos, generalmente del pasado medieval. Surgen los nuevos estilos o revivals como es el neobarroco, entre otros, siendo el neogótico el más importante, (Palacio Westminster o Parlamento, Londres). Esto supone una ruptura con la continuidad de estilos que se venía llevando anteriormente. Además, esta recuperación no es fiel pues no son estructura ni se conciben en planta, será mero disfraz. Usualmente se manejaba que la función determina el estilo a emplear; así, las iglesias serán de estilo neogótico o los teatros nacionales pretenderán el neobarroco. Lo cierto es que el resultado será un eclecticismo historicista que perdura durante todo el siglo XIX, (Ópera de París), (Basílica de Covadonga, España).

Otro punto significativo serán los programas de restauración y recuperación de edificios medievales, como en Francia, realizados principalmente por Viollet le Duc o en Alemania con la finalización de la catedral de Colonia de estilo gótico y neogótico.

La arquitectura del hierro y el vidrio surge gracias al papel del ingeniero. Responde a la necesidad de la nueva sociedad de la época que demanda nuevos espacios arquitectónicos para desarrollarse. El hierro se utilizará en máquinas y raíles de ferrocarril, en la realización de puentes, en puentes colgantes; también como parte estructural de algunas zonas de los edificios afectados por incendios o deteriorados que se reconstruyen. Más tarde se emplea totalmente en fábricas, almacenes y estaciones de ferrocarril o formando parte de construcciones que luego se revisten de estilo historicista.

Sin embargo, a partir de mediados del siglo XIX se introduce el acero por ser menos vulnerable a la erosión del fuego y más resistente que el hierro fundido.

Con el Palacio de Cristal de Joseph Paxton -erigido con motivo de la primera Exposición Universal (1851), donde los pabellones hacen alarde de las nuevas técnicas y los materiales de construcción-, comienza la arquitectura del hierro y del cristal. Esto traerá innovaciones muy importantes como la relación de interior y exterior del edificio mediante los grandes vanos de cristal, el amplio espacio que el hierro permite por su solidez y los elementos prefabricados que minimiza costes y tiempo. De estas exhibiciones y haciendo un alarde del material será la emblemática Torre Eiffel, pero no menos importante fue la Galería de las máquinas.

Las tipologías que surgen son diferentes y responden a las necesidades de la nueva sociedad. Se construyen viviendas unifamiliares, viviendas colectivas, casas y chalets suburbanos; también mercados, bloques comerciales, bancos, parlamentos, bibliotecas públicas y nacionales, teatros, nuevos edificios administrativos, salas para exposiciones universales.

En Estados Unidos, tras el incendio de Chicago ocurrido en 1871 se ve obligado a encontrar una rápida y eficaz solución pues las edificaciones eran hechas en madera (balloom frame). La ciudad será estructurada en cuadrículas y  reconstruida con nuevos tipos arquitectónicos. Nace la tipología del rascacielo, proyectado por Louis Sullivan quien defiende el principio de que “la forma sigue a la función”, (First Leiter Building, Le Baron Jenney).

El parque, tipología nueva del siglo XIX, será privilegio de las ciudades burguesas como lugar de ocio y contacto directo con la Naturaleza. Estará en boga en Estados Unidos y en Europa donde se plasman las teorías de la jardinería paisajística (inclusión de arquitecturas para satisfacer el entretenimiento del ciudadano).

 Urbanismo

Debido a la alta concentración de población, la ubicación de las fábricas en el corazón de las ciudades industrializadas -provoca graves consecuencias sanitarias-, y una deficiente organización del espacio urbanístico será imprescindible una solución. Se crean alternativas como las propuestas de los socialistas utópicos (Owen, Fourier), por un lado, quienes defienden que el bienestar social está estrechamente vinculado con el interés colectivo para lograr transformar al mundo, enfatizan su interés en el proletariado; y por otra parte, las reformas administrativas que pretenden corregir los inconvenientes ya presentes como en el plan Haussmann de París.

Romanticismo

 Ya hacia finales del siglo XVIII comienza a gestarse el movimiento romántico pero es en el XIX que afecta a toda Europa como fenómeno nuevo. Perdura en toda la primera mitad del siglo y se opone al estilo Neoclásico. El movimiento romántico concibe el arte de otro modo: el sentimiento y la subjetividad del artista será lo que prime en la obra de arte; por tanto, se verán varias formas de expresión dentro del movimiento sin que predomine un estilo concreto. Por otra parte, el artista se siente incomprendido y se refugia en la soledad, con lo cual nace un nuevo concepto de artista, este desarrollará una nuevo método para crear pues se basa en el boceto que es en definitiva el que transmite con más fuerza el momento y su sello. Serán la música y la pintura los mayores exponentes del Romanticismo por ser los géneros donde mejor se manifiesta la sensibilidad personal.

Es aquí donde el paisaje protagonizará dentro de la pintura y también el carácter nacionalista

sentimiento colectivo que inundará a muchos artistas que apoyan las causas liberales. El artista centra su atención en el pasado, en las raíces de los pueblos, sobre todo la cultura medieval, y nuevamente se refuerza la religiosidad que se había perdido con la Ilustración. Muchas veces las pinturas románticas tienen una connotación literaria por ese afán del gusto hacia el público.

Pintura

En Francia, Théodore Géricault refleja los hechos contemporáneos y realza la figura de la víctima ya no del poder. Pintó temas históricos desde otra perspectiva y con un marcado realismo y sentimiento. Las catástrofes, los dementes, las tropas de Napoleón…, serán asuntos transgresores que, en su época, tuvo a más de un detractor, (La balsa de la medusa). Eugène Delacroix, fiel opositor de la tradición, aborda con vehemencia los asuntos contemporáneos, se nutre de la literatura y le imprime a sus obras un contraste de colores opuestos que acentúan el carácter emotivo, además del tratamiento de los fondos con manchas de color que sería la antesala al impresionismo, (La libertad guiando al pueblo). En Inglaterra destacan los visionarios visionario William Blake, pintor, grabador y poeta, su obra es el resultado de sus mundos internos y su concepción religiosa, (El anciano de los días) y Henry Fuseli; John Constable, paisajista, con una técnica muy personal que también le da importancia a la luz. Imprime en sus obras la inmediatez del paisaje, por lo que ya no se representa lo imaginado sino lo real, como el campo y su gente, tema que no había sido de interés para muchos creadores plásticos, (La esclusa); la Hermandad Prerrafaelita y William Turner, “el pintor de la luz”, paisajista que no representa la quietud ni lo apacible en sus obras sino lo agitado, lo dramático como emociones válidas del mundo romántico, (Barco de esclavos), donde las manchas de color y el estudio de la luz crean una atmósfera que no necesita la precisión del dibujo. De Alemania, Caspar David Friedrich, paisajista influenciado por la filosofía de Kant y el protestantismo, combinación que se traduce en una pintura de marcado subjetivismo donde incluye la figura humana, de espaldas y un paisaje infinito y, generalmente, lúgubre, (Monje en la orilla del mar). Los Nazarenos en Viena mientras que en España, sobresalen Valeriano Domínguez Becquer, Leonardo Alenza, Jenaro Pérez Villamil entre otros.

Escultura

La escultura tiene un relativo esplendor pues no interioriza totalmente el Romanticismo como estilo porque no podía transmitir, según los artistas románticos, las emociones. Las ciudades se colman de esculturas y relieves de carácter civil, político y funerario. Tendrá un fuerte carácter pedagógico y propagandístico (continúan los grandes políticos y magnates con el afán de perpetuarse ante la sociedad). La escultura tenderá a lo teatral; le interesa mostrar la carga expresiva en sus obras, se afana en la búsqueda del elemento pictórico -juego de luces y sombras mediante los volúmenes y las texturas- con mucha más fuerza y conciencia que en el Barroco; sin embargo el escultor romántico en su afán de expresar fervientemente esa belleza a través de los sentimientos produce una escultura de carácter ecléctico que no pudo desprenderse del dogma académico. Figura importante será Carpeaux, La danza,  François Rude con Joven pescador napolitano, Antoine-Louis Barye, Jean Duseignier, Charles Marochetti.

 A tener en cuenta

Auguste Rodin saca los sentimientos del hombre también vista en La puerta del infierno, obra inacabada del artista. Se obra bebe de la tradición escultórica occidental,  de algunos elementos del Romanticismo hasta llegar a características propias del Simbolismo, Los burgueses de Calais (1885); de ahí que se imposible encasillar en un estilo o movimiento.

 Clasicismo

 Jean-Auguste Dominique Ingres, discípulo de David, está catalogado como exponente del clasicismo académico pero con un matiz romántico. Es partidario de la pintura histórica aunque será aclamado por sus retratos. Aporta un carácter novedoso a la pintura del movimiento mediante el dibujo como protagonista sobre cualquier otro factor formal aun cuando el color lo trate de manera especial. Otorga a la pintura el valor en sí misma sin que cumpla otra función, (La gran Odalisca).

 Realismo

Basado en la corriente filosófica del Positivismo que proclama la verificación de todas las cosas mediante los sentidos, el artista representa lo que ha comprobado por sí mismo y ausente de cualquier pincelada imaginaria. Únicamente se centra en  los hechos contemporáneos que es lo verdadero para él. De tal forma está en contra de los preceptos románticos e introduce nuevos temas de carácter social como la miseria y la desigualdad. Campesinos y obreros serán su foco de atención. Surge en Francia a partir del descontento de la clase obrera por el papel que toma la burguesía luego de la revolución de 1830 en la que lejos del liberalismo se instaura una nueva burguesía dominante, conservadora y capitalista, lo que hace que en el año 1848 estalla la segunda revolución burguesa y el artista se percate de que el arte debe tener una razón social, de ahí el acercamiento a la clase trabajadora.

Por otro lado, surgen las escuelas que reaccionan en contra del academicismo imperante: se crea la escuela de Barbizon en Francia, paisajistas mayoritariamente que siguen los conceptos de Constable; el grupo Macchiaioli en Italia, también amantes de la Naturaleza y su representación fiel.

En Francia, Gustave Courbet, acérrimo partidario del Socialismo, gestor del movimiento, principal exponente, introduce la trivialidad de los temas pues, por ejemplo, representa anónimos como en su obra Entierro en Ornans o un marcado realismo El origen del mundo;  Jean François Millet se centra en el trabajo rural (El cribador). Millet concentra la mirada en la representación natural de sus personajes sin expresión. Honoré Daumier destaca la expresividad en lo representado (El vagón de tercera) como en su escultura caricaturesca Laurent Cunin. Jean-Baptiste-Camille Corot, pintor de paisajes, el más importante de Francia, representa la Naturaleza desde la observación sin alguna connotación subjetiva, (Paisaje). En España los paisajistas Carlos de Haes, (Ribera del Manzanares) y Martín Rico, este último pionero en la introducción del paisaje realista. En Alemania Adolph von Menzel y en Rusia Ilya Repin (Ivan el terrible y su hijo).

Impresionismo

El término impresionismo lo plantea un crítico tras la exposición que se organiza en 1874 en el estudio del fotógrafo Nadar. Esta exposición supuso la unificación entre los artistas del movimiento y una manera de hacerse conocer pues de sus obras dependen sus vidas. De este modo se organizan exposiciones individuales y colectivas, surge la figura del marchante y los artistas se desligan de las academias pretendiendo ser independientes. El movimiento, en pintura, dominó las décadas posteriores a la segunda mitad del siglo XIX, entre 1860 y 1870 en París.

El artista impresionista rompe radicalmente con la pintura precedente pues su mirada hacia la Naturaleza de las cosas, ya sea un paisaje natural o arquitectónico, personas, animales, la atmósfera y más no será con un carácter mimético sino retiniano. Es decir, el punto de vista, literalmente, será lo que el artista imprime en sus obras, lo que el ojo es capaz de captar en una impresión; para ello salen al exterior, al aire libre para captar el momento. Por lo tanto, los aspectos fundamentales que caracterizan al movimiento serán la luz como protagonista, el espacio aprehensivo, el que es capaz de captar el interés del espectador a través de los sentidos, en este caso el visual y el instante. Lo cromático se aplicará en sus formas puras para que el ojo resuelva el teorema; no habrá acabados uniformes, ni un contorno dado por la línea, ni interés en el tema. Se apoyan de los descubrimientos de Chevreul sobre los colores primarios y binarios, de los encuadres de la fotografía y de las estampas japonesas.

Édouard Manet, será el precursor del movimiento, (El almuerzo en la hierba); el paisajista Claude Monet, (La estación de San Lázaro); el pintor Pierre Auguste Renoir quien se interesa por la figura humana (Grandes bañistas) y Edgar Degas centra su atención hacia la vida urbana sobre todo hacia los trabajadores, pinta en su taller y retoma el dibujo, Bailarina basculando (Bailarina verde) son claros exponentes del Impresionismo. No menos destacados son Camille Pissarro, Alfred Sisley, Berthe Morisot, Joaquín Sorolla.

Edgar Degas recreó unas 150 esculturas. Estas fueron encontradas tras su muerte en su taller pero en cera o barro. La única escultura que mostró y finalizó fue La pequeña bailarina de catorce años. También despunta Medardo Rosso, (Aetas Aurea) que junto a Rodin y Degas lo han considerado padres de la escultura moderna.

El Postimpresionismo y sus derivaciones

La exposición de arte impresionista de 1886 supuso el giro hacia la nueva generación con características muy diferentes que, salvo en algunos aspectos inherentes al movimiento, coinciden en darle un giro al movimiento, radicalización que marcará el arte del siglo XX.

Así Paul Cézanne después de haber explotado toda su expresión impresionista va en busca de otros caminos. Se aísla para resolver el problema de la captación del instante mediante el análisis de los objetos y la Naturaleza a través de la experiencia: ¿cómo sé que lo que estoy viendo es real? Para ello hace lo representado más cercano y verosímil mediante el color intenso, la pincelada ordenada, la simplificación geométrica de los objetos (cilindro, esfera y cono) y el dibujo imperfecto, (Las grandes bañistas). Picasso y su generación lo consideraron un maestro precursor del arte moderno. Otro pintor de esta etapa importante será Gauguin que con su pintura, y muy concretamente, con la obra La visión después del sermón, se pone a la cabeza del Simbolismo. Él quiere encontrar la técnica precisa y el tema adecuado luego de abandonar la pintura impresionista. Construye dos etapas dentro de su creación, una en Pont-Aven y la otra en Tahití. Le atrae el arte primitivo y cree que la pintura tiene que ofrecer las emociones, lo subjetivo y lo interno del ser humano. Fue referente directo del grupo de Los Nabis. La Escuela Pont-Aven desarrolla su arte bajo esta ruptura. El holandés, Vincent van Gogh, uno de los principales influyentes del expresionismo europeo cuya vida trágica está condicionada por su enfermedad mental. Fue un incomprendido de su tiempo incluso para los artistas contemporáneos por ser un pintor autodidacta. Su pintura no se puede desligar de su carácter trágico. Su obra tiene un sello identitario que hace fácil identificarla: contornos muy precisos semejantes a las estampas japonesas, colores brillantes con gran protagonismo y expresividad sobre todo en el ocaso de su vida, (Autorretrato).

Discípulo del pintor Degas es Toulouse -Lautrec, fue decisivo para el arte del siglo XX por desarrollar el grabado, la litografía y el cartel. No lo inscriben en un estilo o movimiento específico debido a las características de su pintura. En sus inicios, pinta con la técnica impresionista pero la rechaza por el uso de la línea y el color en obras que retratan la vida nocturna parisina del siglo XIX, (Yvette Guilbert). Se reconoce como el predecesor del cartel publicitario, (Divan Japoneise).

Henri Rousseau lo consideran primer pintor naïf que comparte varios aspectos de la pintura postimpresionista. Sus obras plantean una realidad desde su imaginario, fácilmente reconocibles por el color plano y casi siempre contrastante, el dibujo preciso y los primeros planos, (El sueño).

Neoimpresionismo

La figura cumbre será Georges Seurat con la técnica del puntillismo (pequeñas pinceladas realizadas a través de puntos que logran un determinado efecto de luz), basado en el método científico óptico que promueve Chevreul. La yuxtaposición de los colores binarios forman un resultado cromático creado por el ojo cuando se mira a distancia: Tarde de domingo en la isla de la Grande Jatte, obra paradigmática del pintor. Paul Signac se deja influir por su amigo, sin embargo, su pincelada será ancha, plana y de mayor longitud muy parecida al rectángulo y semejante a una tesela de mosaico y le imprime tanto colorido que será tenido en cuenta por Los fauves, (Port-en-Bessin, la playa). En Francia, Maximilien Luce.

En Italia se da el fenómeno del divisionismo, muy parecido al puntillismo basado en la idea de la división de los colores primarios por el efecto de la luz. Los colores puros no se mezclan sino que van dispuestos de tal manera que la retina construye los tonos y matices de la obra. Destacan los artistas Segantini, (Primavera sulle alpi), Pelliza da Volpedo y Previati.

Simbolismo

Sus principales exponentes son Gustav Klimt (Retrato de Adele Bloch-Bauer I), Gustav Moreau, Pierre Puvis de Chavanes, Arnold Böcklin (su obra se mueve entre el Romanticismo y el Simbolismo), Odilon Redon, Edvard Munch y James Ensor precursores del expresionismo y Ferdinand Hodler, (El lector) -uno de los principales pintores más importantes del movimiento en centroeuropa- quienes le imprimen un carácter subjetivo, onírico y visionario. Pintan lo invisible, lo que parte del interior. Será una obra que se nutre de la fantasía y de la imaginación. El grupo de Los Nabis, está considerado como parte del movimiento y  fue puntera en la última década del XIX con Paul Serúsier al frente.

Modernismo

Estilo artístico que se adopta con un espíritu diferente debido a las características  culturales de cada país comenzando por las variadas denominaciones con el que se conoce: Modern Style en Inglaterra, Art Nouveau en Francia, Modernisme en Cataluña, stile Liberty en italia o Jugendstil en Alemania, por poner algunos ejemplos. Es un estilo de carácter internacional, no solo estuvo presente en Europa sino en América continental, de muy corta duración que, sin embargo, dominó las dos últimas décadas del siglo XIX y comienzos del siglo XX.

Nace a partir de la oposición en términos estéticos hacia la civilización industrial, el academicismo y el historicismo ecléctico para buscar un aproximación a las formas de la Naturaleza, anhelo que tiene su antecedente en la teoría de John Ruskin y de la producción del artista William Morris fundador del grupo Arts & Crafts que, en esencia, los dos promulgaban por una vuelta a la artesanía con una producción hecha a mano. Intento que supuso un fracaso frente a la idea de progreso de la sociedad industrial. Sin embargo, estas teorías sientan las bases para el Modernismo que se fundamenta en la libertad del espacio y en la estética. La línea sin fin, ya sea curva, enrevesada será un elemento esencial y constante; la influencia oriental será determinante y, por supuesto, la mirada hacia las formas caprichosas que la Naturaleza brinda. Emplea los motivos vegetales, florales, los colores pasteles, las vidrieras translúcidas y mucho más. Los principales clientes son la clase burguesa.

Es un movimiento de vanguardia que se inmiscuye en todas las artes y las imbrica; también ocupa el arte mueble y las artes decorativas.

La arquitectura consigue oponerse a la producción anterior (historicismo, academicismo) a partir de las formas orgánicas, por las curvas, lo sinuoso o por la geometría, según las características nacionales de cada territorio. Muy importante es el dominio del material el cual aparenta haber sido moldeado fácilmente para lograr curvas, abombamientos y salientes sinuosos; además del cromatismo tanto en exterior pero con más predominio en el interior de los edificaciones. Los principales núcleos de arquitectura modernista serán Bélgica, Van de Velde, Víctor Horta con su Casa Tassel; en Francia Héctor Guimard, Metro de París; en Cataluña destacan Lluís Domènech i Montaner, (Palau de la Música Catalana) José Puig i Cadafalch y Antoni Gaudí (Parque Güell); en Viena Otto Wagner y la escuela vienesa con aportes esenciales basados en la geometría, (Iglesia del psiquiátrico de Steinhof); también destacan Saarinen en Finlandia, Arthur Mackmurdo arquitecto y diseñador industrial, Olbrich, F. Nyilas o el italiano D’Aronco, José Grases Riera, (Palacio Longoria, Madrid).

En las artes decorativas está el francés Emile Gallé, Louis Comfort Tiffany, Louis Majorelle, Georges Fouquet, Ludwig Dietrich von Beärn. En las artes gráficas destacan autores que influyen en el arte del siglo XX como Alfonso María Mucha, (Modelo para un calendario de galletas), el catalán Alexander de Riquer; Aubrey Vincent Beardsley, (Salomé). Otto Eckmann, pintor y artista gráfico alemán, Richard Riemerschmid, Los Cuatro del grupo de Glasgow, entre otros.

Urbanismo de finales del siglo XIX

Surgen otras iniciativas frente a la idea de la ciudad concebida sin límites con el propósito de frenar el aumento demográfico en las ciudades y el costo del suelo en las urbes. La primera de ella será La ciudad lineal de Arturo Soria, hacia 1894 en España, mientras que Inglaterra Ebenezer Howard propone La ciudad jardín con gran influencia de las teorías de Morris y Ruskin. Esta última propuesta urbana tuvo seguidores en Europa y América,

Siglo XX

El siglo XX estuvo plagado de transformaciones, crisis económicas, revoluciones sociales, regímenes totalitarios, avances científico-técnicos, acontecimientos bélicos. Todo ello trastocó al individuo y a sus proyecciones en la sociedad. Desde el vértice de la creación fue una época de experimentación constante, compulsiva y frenética donde emergieron diversas propuestas con un carácter formal y conceptual totalmente distinto al arte anterior -la realidad percibida es cambiada por la que se siente o se piensa. El arte eclosiona con el surgimiento de las vanguardias históricas en la primera mitad del siglo mientras que el Informalismo aparece tras el acontecimiento bélico dando otro giro importante a la escena del arte. Ese cocido de tendencias fue decisivo para el posterior arte nuevo, mucho más complejo, abierto y plural.

También destacan artistas y propuestas independientes que se sitúan al margen de los ismos pero que comparten esa ruptura con la tradición y que fueron esenciales para la herencia del arte.

La arquitectura se interesará, generalmente, por proveer al individuo de alojamiento. Propondrá sus lenguajes y órdenes arquitectónicos en esa búsqueda de modernidad mediante el uso de los nuevos materiales siendo el hormigón armado un valioso recurso  para las nuevas edificaciones.

Vanguardismo

Las vanguardias tendrán como objetivo fundamental romper con toda expresión precedente, tradicional y academicista para promover una estética nueva y autosuficiente. Emergen simultáneamente los diferentes movimientos con sus tendencias y habrá rivalidad y un carácter de experimentación que será la causa que determine la duración de los ismos.

Fauvismo, Expresionismo, Cubismo y Futurismo son las primeras vanguardias concretas que comparten lo figurativo, la mirada hacia el arte primitivo y una nueva concepción del espacio.

Fauvismo: (París, 1905), destaca  por el fuerte cromatismo que condiciona toda la obra y por su carácter hedonista (La pequeña palmera, Duffy). Matisse fue el mayor exponente.

Expresionismo: Mientras, en el mismo año se gesta en Alemania el Expresionismo con el grupo Die Brücke (El puente) bajo los estados de ánimos pesimistas y angustiosos de los artistas que lo conforman (Kirchner, Heckel, Bleyl, Schmidt-Rottluff y otros) cuyo entorno condiciona su expresión. Las obras serán el estallido de emociones  expresadas en una representación distorsionada y enfatizada por medio del color, (Ante la cortina roja). Otras manifestaciones del arte como el cine, la literatura, la fotografía o la música experimentaron con este lenguaje. Hacia 1912, se reunirán una serie de artistas de discursos heterogéneos y vanguardistas que bajo el nombre de El Jinete Azul conformarán un grupo sin una estética concreta aunque con una tendencia expresionista. Wassily Kandinsky es el principal teórico y fundador junto a Franz Marc. Estos y otros creadores como Macke y Kubin, realizarán una obra que se inspira en lo espiritual.

Cubismo:Las señoritas de Avignon de Picasso fue la obra que abrió el Cubismo. Rompió con la estética tradicional de representación al desfragmentar el espacio, trayendo a la superficie la composición geométrica de los diferentes ángulos del modelo. Picasso y Braque serán los iniciadores del movimiento al que se incorporan Juan Gris, Léger, Delaunay -Portuguesa (la gran Portuguesa)- et al. El Cubismo influyó en posteriores movimientos de vanguardia y transitó por varias etapas como el Precubismo, el Cubismo clásico y el Cubismo sintético.

Futurismo: En Italia, en 1909, se lanzaba el primer Manifiesto futurista por Marinetti. Un año después, Boccioni (Dinamismo del cuerpo humano, boxeador), Carrá, Russolo Balla y Severini firmaron el primer manifiesto de pintura futurista; en 1912, escultura y, en 1914, arquitectura. Es un movimiento bien influido por el Cubismo que proclama su amor deliberado a la violencia, al progreso, a la máquina y a la velocidad. A pesar de su marcada ideología política de espíritu fascista, aportó al arte la captación de la velocidad a través del  movimiento.

Abstraccionismo: Kandinsky será el que inicie conscientemente el camino hacia la abstracción al decidir dejar de representar y llegar al arte puro, al arte no objetivo. El recorrido queda trazado para que otros como por ejemplo Mondrian, Picabia, Delaunay inicien su transformación estética. La abstracción comprenderá una serie de tendencias que serán desarrolladas en distintos países y afectadas por su contexto: en Holanda, el Neoplasticismo. Piet Mondrian y Theo van Doesburg son los mayores exponentes del movimiento. Crean una obra por medio de las líneas horizontales y verticales, con una paleta de colores primarios dentro de una organización meditada. Su objetivo será llegar al arte puro sin ruidos externos. Tuvo su aplicación igualmente en arquitectura  (Composition XX, Theo van Doesburg). Hacia 1909, en Rusia, Mijaíl Fiódorovich Lariónov y Natalia Goncharov incursionan en el Rayonismo que se basa en la composición a través de la interrelación de líneas de colores. (Calle con farolas, Lariónov). En 1915 surge el Suprematismo con Malevich. Persigue llegar al arte puro mediante la experimentación con formas geométricas simples (cuadrado, triángulo, círculo,  rectángulo y cruz) desprovisto de las “representaciones ideales”, como diría el propio artista, –Blestifze (Lápices). Su objetivo es calar en la colectividad, educar para construir una nueva vida. Influye en los postulados constructivistas y también en La Bauhaus. En 1910 nace el Constructivismo cuya base está apoyada en las teorías de Tatlin. Será un movimiento que niega lo decorativo y el arte burgués. Proclama estar al servicio de la ideología socialista soviética, del progreso técnico para construir un arte abstracto, racional, funcional y pedagógico para el nuevo hombre. Tendrá dos tendencias que difieren en el cómo del arte, uno al servicio de la patria (Manifiesto del Grupo Productivista, Tatlin) y otro que defiende el arte libre de ideologías políticas (Gabo y Pevsner). El movimiento se expandirá hacia otros países y se desarrollará en el diseño de vestuario, la escultura concebida como objeto-espacio, el cine, el cartelismo, el mobiliario, las artes gráficas y la arquitectura. Estuvo constituido por Popova y Rodchenko, Tatlin, Alexandra Ekster, (Composition, 1916) entre otros. Culmina en 1930 cuando el realismo se instaura como lenguaje oficial.

Dadaísmo y Surrealismo: Son movimientos que con un discurso renovador atacan la superficialidad, la corrupción, las situaciones caóticas y el mundo belicista. El Dadaísmo arremete por medio de la ironía y la burla con una propuesta transgresora y mordaz. Marcel Duchamp, Man Ray, Haussman, Grosz, Heartfield, Höch, Schwitters, Schad, Max Ernst, Arp, Picabia (Optophone I). El Surrealismo, último movimiento de las vanguardias históricas, lo hará a través de su lenguaje subversivo y muchas veces ininteligible. El inconsciente, el mundo onírico, los anhelos reprimidos que subyacen en el mundo interno del individuo y deja a un lado los estereotipos morales y estéticos. Muchos de los dadaístas serán surrealistas como Tzara, Breton, Ernst, Arp, Duchamps, Picabia o Ray; se unen Miró,  Masson, Frida Kahlo, Tanguy,  Picasso, Magritte (El hijo del hombre).

Hubo otras producciones artísticas que se distancian de forma moderada con la tradición y que discurren paralelamente a las vanguardias históricas. Si bien tuvieron contacto con muchos de sus integrantes no serán tajantes en términos de ruptura con lo anterior sino que desarrollarán un arte más individualista. Es el caso de Marc Chagall con un lenguaje muy personal y figurativo; Modigliani, integrante de la escuela de París, crea un sello identitario mediante el tratamiento particular que le imprime a los cuerpos y rostros, (Desnudo sentado en un diván). Paul Klee, artista inclasificable de constante evolución o el húngaro Moholy Nagy. También grupos como los que integraron La pintura metafísica (Giorgio de Chirico, Carrá) precursores del movimiento surrealista o el grupo italiano Realismo Mágico que recurren a la imaginación partiendo desde su realidad para conformar el discurso plástico.

La escultura se renueva y estará muy en sintonía con la pintura: Brancusi encuentra ese equilibrio de simplificación y significado de las formas, (Newborn); Henry Moore, Calder y sus esculturas móviles, Hans Arp; los españoles como Gargallo (Kiki de Montparnasse), Julio González; Giacometti que refleja la crisis de la sociedad ante el ambiente bélico.

Además se fomenta un fenómeno curioso, el kitsch, cuya estética suele ser de mal gusto, superficial y cursi. Básicamente se caracteriza por reproducir las grandes obras de arte.

El arte comprometido con la política.

Es un arte de corte oficialista con tendencia a la figuración y cuyo eje vertebral es la ideología política. Bajo este impuesto se desarrolla el Realismo soviético, de carácter figurativo que desarrolla tópicos comunistas; o los muralistas mexicanos que aunque desde una perspectiva personal, responden también al compromiso con la política. Es el caso de Diego Rivera, Orozco, Frida Kahlo o Siqueiros (Nueva democracia).

Por su parte, Grosz y Dix del grupo Nueva Objetividad recurren a la distorsión de las figuras para criticar a la sociedad. En Alemania el régimen aniquila los discursos de vanguardia y promueve un realismo social con un lenguaje academicista.

El Guernica de Pablo Picasso fue concebido dentro de este contexto del arte comprometido aunque su significado no resultó ese servicio impuesto. Sin embargo, Julio González sí respeta ese objetivo con Montserrat.

La posguerra y las artes plásticas

Nueva York desplaza a París como centro artístico. Comienza y se materializa “La muerte del arte” entendido desde su valor primigenio. Hacia la década del 60 ocurre una metamorfosis que se profundiza en los 70. Habrá nuevos comportamientos artísticos, un mayor número de tendencias y procesos heterogéneos. El camino a transitar apunta hacia la materialización de la idea y la desmaterialización del arte. Para los 80 descuella el discurso posmoderno y con él lo multicultural, el descentramiento, lo plural y el vale todo.

La mayoría de los artistas desarrollarán varias tendencias por lo que es prácticamente irrelevante fijar la historia de la actividad artística bajo este modo tradicional de organización.

Ante el horror del conflicto bélico y ante los totalitarismos, surge un lenguaje abstracto-subjetivo y expresivo como un medio de liberación. En Europa toma el nombre de Informalismo (h. 1940) mientras que en EE.UU se llamará Expresionismo abstracto (1945). Serán propuestas que aportan una nueva forma de percibir y hacer pintura que trascienden las limitaciones de representación, el acto en sí es lo relevante donde la materia será la protagonista. Es un arte muy personal de carácter existencial, con formas imprecisas y dinámicas resueltas por medio de la acción improvisada.

Se ramifica en diversas tendencias como la pintura matérica, la gestual, el tachismo, la espacialista (Informalismo); pintura de acción y color field painting (Expresionismo Abstracto). Dubuffet, Fautrier, Riopelle, Lucio Fontana o los grupos El Paso (Saura, Canogar, et al),  Dau al Set (Tápies: Construcción con línea diagonal; y otros) en Europa son algunos de los artífices de la tendencia, destacando en Norteamérica artistas como Pollock, Rothko, Kline o De Kooning… En los años 50 entra en crisis y hacia principio de los 60 este lenguaje se vio agotado.

La escultura se renueva en la posguerra hacia los 60 con el norteamericano David Smith, A. Caro y  el colectivo The New Generation de Inglaterra. Nuevamente, la escultura británica despunta en los 70 a través de Eduardo Paolozzi y William Turnbull con obras de un lenguaje próximo al Minimalismo.

La crisis del Informalismo será el detonante de varias tendencias, grupos y artistas individuales que se oponen a este tipo de lenguaje desde finales de los años 50 como los que protagonizaron en España el Equipo 57, Jorge Oteiza, Eusebio Sempere, Francisco Sobrino, el grupo Parpalló, Chillida, Alfaro entre otros que comparten una poética de lo constructivo. Bajo esta oposición nace la Abstracción pospictórica con una sensibilidad fría, racional, carente de gestualidad, donde predomina el color. La componen el Hard edge (Leon Polk, Myron Stout, Ellsworth Kelly) y la abstracción Stained color-field, (Kenneth Noland, Jules Olitski, Morris Louis).

Los  60 y la contestación hacia el Informalismo y el expresionismo abstracto. Los nuevos lenguajes.

Neodadaísmo: Tendencia que profiere valor y autonomía a los elementos del entorno cotidiano desde donde el arte se origina, según afirman. R. Rauschenberg, A. Kaprow, G.Brecht, A. Hensen y D. Higgins, serán los primeros en descubrir esos elementos banales, del cotidiano vivir que con el influjo de la filosofía zen los convierte en objetos dignos de veneración. Serán la antesala del Pop art.

Nueva figuración: (1960-1965).Tendencia que marca una transición entre el Informalismo y los posteriores lenguajes. Agrupa varias corrientes que hacen uso de lo abstracto y lo figurativo e introducen la representación icónica de la imagen. Se valen de la realidad representada en una composición ausente de orden e inquieta mediante lenguajes expresivos de intensa connotación. Bacon (Estudio de autorretrato) es la figura principal de la tendencia, también destacan la Neofiguración española -grupo Hondo, grupo Nuevo Espacialismo y artistas independientes como Juan Barjola, Francisco Somoza, Ángel Orcajo, Óscar Estruga, Martín Sáez, et al-, Marcel Pouget, Escuela de Londres, Nueva Figuración y Figuración Narrativa (1964) en Francia.

Pop Art: apropiación y transformación del objeto para atribuirle otro significado. Refleja la situación de la sociedad de consumo y el entorno mecanizado. Ausente de subjetivismo, se apoya en un arsenal de recursos como la fotografía, los mass media, el cómic, etcétera para conformar un nuevo lenguaje plástico por medio de distintas técnicas. Las obras de Rauschenberg y Jasper Johns fueron el canal hacia el nuevo discurso defendido por Warhol, Wesselmann, Lichtenstein, Rosenquist, Oldenburg (Floor cake), Hamilton, et al. Se desarrolló en EE.UU e Inglaterra hacia finales de los 50 y hasta principio de los 70.

Op art: Tendencia que se desarrolla tanto en Estados Unidos como en Europa. Se trata de una ilusión óptica creado a través de diversas combinaciones de elementos como las líneas, los colores, las formas que dan la sensación de movimiento. Algunos de los artistas que se inclinan por esta tendencia fueron Vasarely, Albers, Bridget Riley (Movimiento en cuadrados), Mavignier, el grupo Recherche d’Art Visuel.

Arte cinético: Arte móvil que busca el movimiento real mediante la interacción con el espacio o el movimiento lumínico. La luz, el tiempo y el espacio son fundamentales para crear el proceso (la obra en movimiento). Soto (Planos virtuales), Cruz-Diez, el Grupo 57, Sempere, Gyula Kosice serán algunos de sus exponentes.

Nuevo realismo: artistas como Klein, Arman, Tinguely, Daniel Spoerri (Kinchka’s Breakfast I, 1960), formaron parte de esta tendencia que apuesta por un arte que presente la realidad tal y como se ve desprovista de todo tipo de traducciones. Toman los elementos cotidianos o vulgares del entorno circundante y proponen un lenguaje del desperdicio. Nace en Francia en 1960 y se les ha denominado los neodadaístas europeos.

Surgen otras tendencias como el Funk Art, derivado del Pop art, con un lenguaje violento e irónico; el Realismo crítico, parte de temas sociales reales (la guerra, la violencia, la discriminación…) y los convierte en mensajes por medio de la fotografía, el ensamblaje, la parodia, los cómics, etcétera. A este se adscriben varias tendencias y artistas: José Ortega, Estampa Popular -de Madrid, de Andalucía, de Cataluña, de Valencia y del País Vasco-, Juan Genovés, (Panorama, conversación, 1968), Equipo Crónica, Crónica de la Realidad, Equipo Realidad, A. Petersen; el grupo Nueva Generacióncon la tendencia figurativa y la abstracto-normativa-los nuevos realismos como el desarrollado por el Grupo Zebra -crítica la sociedad de los 60-, los BMPT (1966-1967) y Supports-Surfaces (1969) en Francia que cuestionan la pintura tradicional y construyen sus obras solo sobre la base de sus componentes matéricos.

De la forma a la idea

En la línea de lo procesual aparecen varias tendencias y fenómenos cuyas lineamientos teóricos se mueven entre el arte como acción y el arte como lenguaje.

De la primera línea se encuentran: Environment (1960), fenómeno del arte en el que espacio y obra son indisolubles y del cual el espectador se ve envuelto y dentro del ambiente creado. No hay limitaciones de medios técnicos y puede hacer uso de todos los sentidos, (Depósito, 1961, Allan Kaprow); Happening (1958), acción que se ofrece al público al que implica (Cut piece -Pieza de cortar- Yoko Ono, 1964), Joseph Beuys; Fluxus: (1961), estética del antiarte. Imbrica distintas  manifestaciones y tendencias que propone un resultado dirigido al carácter social; Performance: acción que es ofrecida al espectador sin que este participe. Richard Martel, Agrupa Guntaï, Allan Kaprow y otros son algunos artistas que se movieron dentro de la tendencia de finales de los sesenta; Body Art o Arte del cuerpo: (h.1970-1990). El cuerpo humano será el soporte de la actividad artística. Discursa sobre la violencia, la sexualidad, la agresión, la opresión, los límites sociales, etcétera. Bruce Nauman, Ana Mendieta, Oppenheim o El Accionismo Vienés son algunos exponentes;  Land art (Europa) o Earth Art (EE.UU): hacia principios de los 70 trabajan artistas como Walter de María, Christo & Jeanne Claude, Smithson en una poética de intervención del espacio natural.

El arte como lenguaje será propio del Minimal Art: inicia en 1965. Es una tendencia escultórica originada en EE.UU y desarrollada también en Inglaterra. Rechaza las expresiones abstractas, sus excesos y la subjetividad para manifestar un arte hecho con mínimos medios. Utiliza estructuras geométricas primarias con materiales y colores industriales que intenta defender la claridad y simplicidad compositiva. Robert Mangold, Robert Ryman, Brice Marden, Carl Andre, Dan Flavin, Robert Morris, Sol LeWitt y Donald Judd -Sin título, (seis cajas), 1974-, son los artistas que ahondaron en estas ideas.  Posminimalismo: (1966), un arte que contesta al Minimal Art, sin renunciar a algunos puntos de su lenguaje mezcla humor, lo sensual y lo incoherente. Artistas como Louise Bourgeois, Eva Hesse, Kenneth Price y Keith Sonnier optan por un arte que pueda palparse y sentirse. Arte conceptual: se centra en el puro análisis, lo relevante es la transmisión de la idea. Está ramificado en la vertiente del análisis del lenguaje artístico (Una y tres sillas, Joseph Kosuth) y la lectura del lenguaje.  Arte Povera o Arte pobre: surge como respuesta al arte geométrico. Se opone al consumismo y la industrialización para proponer el retorno a lo natural y lo subjetivo mediante el uso de materiales de desechos, naturales o industriales, (La Venus de los trapos, Pistoletto); Fotorrealismo (EE.UU, 1968). Retorno a la pintura. En Europa toma el nombre de Hiperrealismo (1972). Ahondan en la realidad contemporánea por medio de la cotidianidad aprovechando la fotografía como vehículo para la realización de una pintura meticulosa, fiel y precisa. Algunos artistas: Chuck Close, Richard Estes, Malcolm Morley.

Otras propuestas

Norteamérica: Hacia 1977 se gesta una nueva figuración pictórica que transita entre lo abstracto y lo figurativo tras las exposiciones Pattern painting, Bad Painting, New image painting que se alejan de las poéticas del Conceptualismo, el Fotorrealismo y el Minimalismo.

Francia: surge la propuesta del colectivo Coopérative des Malassis con un lenguaje crítico hacia la realidad mediante lo figurativo, así como Nouvelle subjectivité, fieles a la tradición.

 

Los 80: la irrupción del arte posmoderno.

Hacia finales de los 70 la otredad comienza a incluirse en el panorama artístico lo que conlleva a una nueva visión pluralista y polisémica promovida por los discursos de la Postmodernidad que aboga por nuevos espacios alternativos, por la desjerarquización, la apropiación, la cita, el pastiche, el cuestionamiento de todos los valores incluyendo el papel del arte y el creador; también por la inclusión de las poéticas periféricas, la multiculturalidad y la transterritorialidad. La Postmodernidad propone y transforma el sistema ideológico que es el que permite los nuevos enfoques y lenguajes del arte.

Hay un retorno a los tradicionales soportes y a los discursos pictóricos y expresionistas. Tratan de recuperar la memoria cultural y los lenguajes del pasado como elemento esencial para la creatividad pero desde una perspectiva flexible. Lo conceptual será el instrumento del artista que se inspira a través de su territorio cultural. Así las tendencias que surgen serán:  el Neoexpresionismo (1980- 1985) con figuras como Julian Schnabel y David Salle, el arte del graffiti  (Keith Haring, Basquiat los máximos exponentes); el Neoexpresionismo alemán con los Die Neuen Wilden (Los nuevos salvajes), Neoexpresionismo francés (Figuración libre o popular -1981- y Figuración culta), la Transvanguardia italiana -Sandro Chia, Francesco Clemente, Enzo Cucchi, Nicola de Maria y Mimmo Paladino-, Anacronismo o Pintura citacionista (Italia) cuyo foco será la reinterpretación constructiva del arte clásico del pasado; el Neoexpresionismo español (Abstracción neoexpresionista y el Neoexpresionismo figurativo) o la photographie-tableaux como un nuevo tipo de obra cuyo instrumento será la fotografía para discursar sobre el arte.

Hacia mediados de los 80 en EE.UU surgirán propuestas como el Apropiacionismo (obras generadas a partir de otras) y el Simulacionismo o Postaprocianismo -como tendencia asentada en el posmodernismo postestructuralista– que cuestionan la originalidad de la obra de arte y reutilizan las estéticas vanguardistas de los sesenta, por ejemplo Jeff Koons y su serie de vacuum-cleaners (1980-1981). MIentras que en Europa ese mismo fenómeno denominado neoestilos (neogeo -neogeometrismo-, neominimal, neoabstracción) donde la expresión subjetiva se intenta suplantar nuevamente por lo conceptual tomando como referencia las prácticas de carácter procesual, minimalista, abstracta y particular de los 60 y 70.

Entre 1985-1995 se dará el posmodernismo activista desarrollado en varias aristas. Estarán los artistas progresistas que cuestionan la relación con las instituciones, la desmedida mercantilización del arte, la identidad sexual y la vida social en protesta contra los problemas generados por  la administración de Reagan. Creadores como J. Holzer, el colectivo K.O.S., Guerrilla Girl, Colett Whiten, defenderán esta postura. La otra manifestación activista que hace denuncia social y política es la práctica artística que usa el cuerpo como imagen que aborda temas referente a la sexualidad, lo escatológico, la enfermedad, el placer, la muerte, lo simbólico, etc. (Rober Gober, Mattew Barney, Mike Kelley). Se abordará el cuerpo desde una ilusión para aproximarse a lo real o desde la destrucción para plantear lo real (Cindy Sherman -Desastres-, Kiki Smith, Nan Goldin). La última manifestación de la tendencia estará en la proyección del arte feminista con creadoras como Rachel Whiteread, Rosemarie Trockel, Katharina Fritsch, Kiki Smith, Nancy Spero.

Asimismo las prácticas artísticas del “otro” intentan fracturar las barreras entre el arte occidental y el “arte periférico” o del Tercer Mundo (muestras como Magiciens de la terre o The Decade Show son ejemplos de multiculturalismo y multipluralismo en el arte contemporáneo); también quebrar el discurso hegemónico que impide la manifestación artística de las minorías étnicas, religiosas y sexuales. Bajo este supuesto surgen los estudios de géneros (Gender Studies) o culturales (Cultural Studies); el Feminismo postestructuralista o Posfeminismo de los 80 (Mary KeIly, Barbara Kruger, Silvia Kolbowski, et al) y de los 90 con las Bad Girls, las esculturas e instalaciones de artistas como Mona Hatoum, Claudia Matzko entre otros y el discurso de la generación de artistas masculinos homosexuales como en la obra de Félix González Torres Sin título (USA hoy).

Hacia el 86, la escultura inglesa contemporánea destaca por el discurso que subyace en ella, la preocupación de los artistas por el otro y por el contenido de la obra para reflejar lo profundo y complejo del entorno contemporáneo (Tony Cragg, Will Woodrow y Richard Deacon, Michael Craig-Martin -On the Table (Sobre la mesa), 1970.

 

Arte y nuevas tecnologías: el video arte, computer art

Los medios tecnológicos como el videoarte y el computer art provocan un nuevo tipo de relación con el espectador y la obra que, a su vez, es poseedora de una nueva materialidad. Se destacan en los 70 artistas como Bruce Nauman, Peter Campus, Dan graham y Bill Viola con las proyecciones de video en tiempo real en espacios cerrados, abiertos o públicos. En los 80 sobresalen Dara Birnbaum, Antoni Muntadas. La tecnología digital o computer art se gesta desde la mitad de los 60; sin embargo, es en los 80 donde cobra su mayor potencial de la mano de Jeffrey Show, Sara Roberts, John Manning, Lynn Hershman.

Arquitectura

 La arquitectura del XX mostrará una nueva visión en términos arquitectónicos y urbanísticos. Esta transformación se logra progresivamente. En la primera mitad del siglo encontraremos el Art Decó, corriente europea que se extiende a América (o estilo moderno desarrollado del 20 al 30 con una repercusión hasta prácticamente los años 50). Tuvo un amplio alcance en todas las artes, el mobiliario, la moda, el cine, la fotografía… Como estilo arquitectónico aprovechó el progreso y bebió de las vanguardias, del arte egipcio, del griego, del africano y del oriental, del racionalismo y el clasicismo. Es una arquitectura decorativa, maciza y policroma basada en las formas geométricas sin abandonar las curvas pero desprovistas del ritmo frenético del Art Nouveau. Sus volúmenes se escalonan, hace uso de una ornamentación sobria mediante motivos vegetales, zoomorfos, las líneas aerodinámicas, rectas, en zigzag u onduladas, Teatro y Filmoteca Rialto, Valencia. Autor.

Asimismo, y mediante los resultados experimentales de las vanguardias surgirán obras apoyadas en algunas de sus estéticas. Es el caso del edificio expresionista realizado por Mendelsohn, el mayor exponente de la arquitectura expresionista, (Torre de Einstein 1917-1921); Bruno Taut y Hans Poelzig (Grosses Schauspielhaus, Berlín 1918-1919) también edificaron obras que aluden al movimiento. De la corriente neoplasticista destaca  Casa Schröder, Utrecht (1924) de Rietveld; Michel de Klerk, (Het Sheep, 1917-1921) o Melnikov con los clubes obreros como Club Rusakov de tendencia constructivista.

Desde 1910 a 1958 el Movimiento Moderno fue una de las expresiones arquitectónicas  más significativas del siglo XX. Su misión era solucionar el problema de la vivienda. Entre los años 20-30 tendrá su mayor florecimiento. Loos, Le Corbusier (Villa Savoye, 1928-1929), Gropius (La Bauhaus, Dessau (1925-1926), Mies van der Rohe, Mendelsohn, Alvar Aalto, Niemeyer, Oud serán algunos de los arquitectos más significativos del movimiento.

La arquitectura moderna es una propuesta totalmente novedosa que niega todo lenguaje que no contemple el carácter racional y funcional que defiende. Dialoga con sus propios órdenes y sus nuevas tipologías, usará los nuevos materiales (vidrio laminado, acero laminado, el hormigón armado en su mayor expresión) y los nuevos sistemas constructivos.

Apunta hacia una arquitectura abstracta, geométrica y asimétrica, de volúmenes cúbicos o cilíndricos que generalmente se concatenan y yuxtaponen; se caracteriza por la cubierta plana, la línea recta, superficies puras, plano bien definido, plantas libres, ventanas en cinta y fachada libre. Conocido también como Funcionalismo o Racionalismo, hacia 1932 se le denominará Estilo Internacional por la exposición celebrada en el MOMA.

Para los años 60 ya la arquitectura moderna era un hecho global y se reinterpreta aunque desprovista de su carácter rígido y unitario pues da respuesta a las circunstancias del sitio donde se desarrolle. Se caracterizará por combinar técnica y arte. Desde el punto de vista urbanístico se proponen otras soluciones que difieren con los postulados de Le Corbusier como en el caso de Team X. En esta década destaca la Ópera de Sidney diseñado por Utzon o el Auditorio Kresge de Saarinen mientras que en Brasil Niemeyer realiza la Catedral de Brasilia.

El caso norteamericano

En el ámbito norteamericano habrá una riqueza estilística: se urbanizan las ciudades siguiendo el ejemplo de Park Movement; continúan edificando rascacielos con un lenguaje clasicista, historicista y vanguardista. Esta tipología se extiende hacia otras ciudades norteamericanas iniciándose una batalla de alturas, (Edificio Chrysler, Nueva York 1928-1930, William van Alen) al tiempo que convive un tipo de arquitectura clásica propia de la reforma arquitectónica del City Beautiful Movement. Con la crisis del 29 comienza a aplicarse la teoría moderna como en el edificio PSFS, (1929-1932) de George Howe y William Lescaze o por Richard Neutra con Casa del doctor Lovell, Los Ángeles (1927- 1929).

Por su parte, Frank Lloyd Wright intenta relacionar armoniosamente la Naturaleza y el hábitat del ser humano que da origen a la arquitectura orgánica. Algunas de sus características formales tienen puntos coincidentes con el Racionalismo, Casa de la cascada, 1937.

Arquitectura en función de las dictaduras

Hacia los años 30 y bajo los regímenes totalitarios se erigen edificios de corte clasicistas de gran monumentalidad con un lenguaje que tradujera el poder y el mensaje de las dictaduras que prohíben los movimientos de vanguardia y no aportan soluciones a la sociedad. En la URSS retornan los arquitectos zaristas, en Italia se hará una arquitectura que combina racionalismo y clasicismo o que va entre el clasicismo y el futurismo. Surge el Gruppo 7 del cual Terragni es el miembro más importante, Casa del Fascio (1932-1936); destaca igualmente Piacentini que construye Palazzo delle Civiltà. En Alemania Speer realiza el Estadio Olímpico mientras que en España la arquitectura no tendrá ese lenguaje tan  marcado propio de la autarquía aunque sí mantienen la monumentalidad, (Ministerio del Aire, por Gutiérrez Soto).

Urbanismo moderno

Los arquitectos tendrán como prioridad la planificación urbanística para transformar la ciudad  de acuerdo a su crecimiento. Se funda la CIAM en 1928 convocado por Le Corbusier para dar soluciones básicas de higiene, descongestión, zonificación y funcionalidad de los edificios y la urbe postulados que recoge la Carta de Atenas en el IV Congreso. Oud en los Países Bajos plantea barrio de Kiefhoek, Rotterdam, ( 1925-1929); en Alemania Bruno Taut construye Hufeisensiedlung o «colonia de la herradura» ( 1925-1927) en Britz mientras que Ernst May realiza Colonia Romerstadt, Frankfurt (1927-1929). En Francia, Le Corbusier relaciona urbanismo y arquitectura, (Ville Radieuse, 1931).

Arquitectura postmoderna

La arquitectura postmoderna se opone al movimiento moderno en cuanto a la misión, la identidad y el ideario. No es un estilo sino un compendio de muchos estilos reinterpretados y usados a conveniencia. Aboga por un lenguaje contradictorio, tolerante, integrador, ornamental, conmovedor, particular, exuberante y también simbólico. Es partidaria de beber de la herencia histórica y de la arquitectura moderna: en ella cabe todo y se reinterpreta todo. Niegan el “menos es más” de Mies van der Rohe y “la función sigue a la forma” frase de Sullivan adoptada por el movimiento. Es de vital importancia que la creatividad y la ideología estén por encima de la función.

Será en los años 70 cuando surge lo postmoderno en arquitectura si bien es cierto que fue Venturi quien pone en tela de juicio los postulados de la arquitectura moderna con (Casa Vanna, 1964). Algunos ejemplos como Piazza d’Italia de Moore en Estados Unidos o Boffil y Les arcades du lac en Europa se engloban en la tendencia historicista de la arquitectura postmoderna, mientras que la tendencia High Tech muestra sus circuitos desde el exterior, concepto transgresor y vanguardista (Centro Georges Pompidou, 1977) de Piano y Roger, modo de hacer que tuvo varios ejemplos construidos. Hacia los 90 surge el Deconstructivismo tendencia puesta en práctica por Gehry en el Guggenheim de Bilbao.