arte egipcio
Cuchillo de Gebel el-Arak (3300 a 3200 a. C., Naqada III)

El arte egipcio se basa en los aspectos naturales del territorio (el Nilo) y de los astros (el sol) que permiten obtener las riquezas de un suelo fértil cada año en un período concreto. Este carácter perpetuo de la vida regido por la naturaleza será la esencia de las expresiones artística del arte egipcio

 

 

En los períodos anteriores a la etapa predinástica (época anterior a la unificación del valle del Nilo), predomina la cerámica con función funeraria y utilitaria decorada con motivos pictóricos. También se confeccionan pequeños objetos, vasijas de piedra, paletas votivas y mazas. Ya en el período predinástico, el arte egipcio se perfila hacia unas líneas expresivas que poco se alterarán hasta la invasión de otras culturas como la griega y la romana.

El Alto y Bajo Egipto son unificados hacia el año 3000 a.C. por Menes, primer faraón del que se tiene registro, iniciador de la dinastía I. Hacia la dinastía III comienza el Imperio Antiguo (2780 a. C. aprox).

Cabezas verdes (año 350 a. C)

Luego le sucede el Imperio Medio (h. 2000-1800 a.C.), con capital en Tebas (sur) bajo la figura de Mentuhotep II quien logra reunificar a Egipto.

Más tarde llega el Imperio Nuevo (año 1600 y hasta el 1100 a.C. aprox.) y con él los nuevos cambios políticos, religiosos, sociales y artísticos. Por primera vez, se rompe la tradición religiosa cambiando al dios Amón por Atón bajo el mandato de Amenofis IV quien tras el cambio se hace llamar Akenatón. Se vuelve a retomar la tradición perdida temporalmente con el reinado de Seti I, Ramsés II y Ramsés III. Entre estas tres principales divisiones, la historiografía apunta otras etapas intermedias que se caracterizaron por la desfragmentación del poder político.

Al desintegrarse el Imperio Nuevo comienza la Baja Época (1.080 a.c.- 332 a.c.) lo que implica el debilitamiento progresivo de Egipto y del arte egipcio ye construyen tumbas y templos más pequeños. Los gobernantes provinciales comienzan a encargar estatuas de gran tamaño de connotación política.

Egipto es conquistada por los persas (h. 525 a.C.) que luego fueron derrotados por Alejandro Magno (332 a.C.) que se establece en Alejandría, ciudad de un gran auge cultural. Tras el fallecimiento de Alejandro, Ptolomeo Soter, su general, es el nuevo rey bajo el que se desarrollan interesantes obras arquitectónicas (Templo de Edfú) y escultóricas, (Cabezas verdes). Se construyen grandes templos sin embargo son fiel copia del arte precedente. Cleopatra será el último gobernante que sucumbe ante el Imperio romano en el año 30 a.C.

arte egipcio
Templo de Edfú

Como característica general los egipcios tenían una organización sociopolítica estable que se centra en el faraón. Este es rey y representante de los dioses en la tierra, dueño absoluto que ejerce el poder centralizado y dirige todas las actividades del país;  en la vida ultratumba donde la creencia en el Más Allá y el Ka, emanación vital del ser humano tanto en la vida como en la muerte  posibilita el tránsito hacia la eternidad donde se cree que la vida es igual a la terrenal; y la religión de carácter teocrática y politeísta.

 

 

 

 

 

 La arquitectura en el arte egipcio

 

Serdab de Dyeser en Saqqara.

La arquitectura egipcia responde a la visión que el hombre tiene del mundo y del temor a no trascender al Más Allá. 

Las primeras tumbas reales que pertenecen a los monarcas de las dinastías I y II estaban excavadas en el suelo del desierto a la orilla occidental del río Nilo en Abydos. Su estructura consistía en una cámara principal, destinada al rey, revestida de madera y varias cámaras secundarias que acogían los cuerpos de personas de elevada posición social. Todo se cubría una vez depositados los cuerpos. También construían colosales recintos funerarios hechos de adobe a un kilómetro de sus tumbas, como los tres primeros gobernantes de Egipto unificado.

En el reinado de Den, hacia la mitad de la dinastía I, la cámara funeraria del rey se reviste de piedra y aparece la escalera como un elemento nuevo, mientras que en otra estancia se coloca una cámara que será el precedente del serdab (espacio que aloja la estatua del Ka). Ya en la segunda dinastía, sus dos últimos reyes, construyen tumbas que difieren de los sepulcros de la dinastía I: las cámaras principales son más pequeñas y las cámaras secundarias se destinan para almacenar.

 

Imperio Antiguo

 

En este periodo se comienza a erigir enormes edificaciones, construidas con grandes bloques de piedra tallada. Es la época de la construcción de inmensas pirámides, templos ceremoniales y bellas esculturas.

Es en la dinastía III con el faraón Djoser donde se unifican las tradiciones funerarias precedentes. Djoser juntó en un solo complejo la tumba, el recinto funerario, las capillas y los almacenes.

La arquitectura de carácter funerario se desarrolla paulatinamente. La mastaba -primera tipología funeraria construida en el Imperio Antiguo de base rectangular, con tronco piramidal y muros en talud y cuyo interior se ubica un recinto para ofrendas, varias cámaras subterráneas, la cámara principal y el serdab donde se representa al fallecido mediante pinturas o esculturas-, da paso a la pirámide escalonada que consiste en la superposición de mastabas de tamaño decreciente hechas de sillares de piedras, sin fachadas y en su interior se colocan puertas falsas, un corredor estrecho que da paso a la cámara subterránea del cadáver, (pirámide de Zoser, Saqqara, Egipto). A través de esta gran evolución nace la pirámide clásica, símbolo de Egipto que, con el nombre de pirámides de Keops, Kefren y Micerinos, conforman las pirámides de Gizeh.

 

 

Imperio Medio

A partir del Imperio Medio se sigue construyendo la pirámide clásica pero de menor tamaño como el conjunto funerario más importante de este ciclo, Mentuhotep en Deir-el-Bahari, hasta que son sustituidas por otro tipo de construcción, el hipogeo, que se impone en el Imperio Nuevo (es aquí donde se democratiza el ritual funerario y el Libro de los muertos cobra auge). El hipogeo es un espacio subterráneo de carácter funerario que contiene varias galerías. El  exterior es sencillo mientras que el interior es complejo y rico en su ornamentación.

El templo funerario de Hatshepsut, Deir el Bahari se levanta a orillas del Nilo en su lado occidental. Está parcialmente excavado en la montaña y es la construcción más monumental que se haya erigido en el valle. Se caracteriza por su simetría y eje axial. Ha sido  estructurado en tres terrazas con forma decreciente unidas por rampas. Las columnas tienen estatuas adosadas con la imagen del dios Osiris y el interior del templo está decorado con temas alusivos a la reina.

 

Imperio Nuevo

Por su parte, la arquitectura religiosa en el Imperio Nuevo toma otras connotaciones a partir de su monumentalidad. Esta responderá al culto hacia Amon Ra principalmente. El propósito, además, consistía en agradecer por  las victorias o conquistas obtenidas. Así, se impone el canon de arquitectura religiosa: entrada monumental formada por dos pilonos ubicados en los extremos,  patio porticado, (sitio hasta donde podía pasar la población), la avenida de las esfinges, la sala hípetra, sala hipóstila y otras salas donde se podía ubicar la barca sagrada que llevaba la estatua del dios en procesión por el lago sagrado y, por último, el santuario con cela dedicado solamente al dios. El templo se orienta, generalmente, hacia el Nilo. En él se ubican estatuas, así como representaciones pictóricas, bajorrelieves y objetos de arte suntuarios. Su cubierta es plana con desniveles y la variedad de columnas y capiteles cumplen dos funciones: ornamental y estructural.

El complejo de Karnak se considera el mejor y más importante ejemplo de arquitectura religiosa del Imperio Nuevo. Es el sitio de rivalidad y propaganda de los gobernantes egipcios, razón que explica la destrucción de los monumentos, para reemplazarlos con la historia del gobernante que, incluso, manda a grabar su nombre. El templo de Karnak se convirtió en el principal centro de culto cuando Tebas es la capital de Egipto. Es el recinto donde los faraones le rendían pleitesía al dios Amón.

 

La escultura en el arte egipcio

 

La escultura en el Imperio antiguo

Se desarrolla la estatuaria exenta y en relieve. Las estatuas de faraones y gobernantes son realizadas en gran formato a partir de la III dinastía donde se establece el canon ideal de representación que será característico en toda la escultura: hieratismo, rigidez, estructura cúbica y frontalidad, marcado idealismo y ausencia de emociones. El cuerpo humano se concibe en dos dimensiones de frente (ojos, torso y tórax) o de perfil (cabeza, pelvis y pierna). Esta regla es privativa de los gobernantes y la nobleza mientras que para el resto no era lo usual. Son casi siempre de género masculino. Se trabaja en piedra caliza policromada o en diorita (Esfinge de Zoser).

Otras tipologías escultóricas cuyo destino era la tumba del edificio son:

a) las representaciones de individuos y personajes importantes (figuras individuales sedentes o en pie en actitud de caminar); parejas de figuras y grupo de figura en los que el difunto aparece con su familia. La piedra caliza, la madera y muy rara vez el metal son los materiales empleados. Las superficies eran pintadas y para dar más realismo, se incrustaba piezas de cristal de roca en los ojos, Figura de Rahotep y Nofret;

b)Los trabajadores representados en sus diversos oficios y las mujeres realizando labores;

c) la estatua del escriba sentado en el suelo y sus atributos (IV dinastía).

 

La estatuaria en relieve cumplía dos propósitos, glorificar al faraón y preparar al espíritu hacia su camino de ultratumba. Son frecuentes las escenas del muerto en sus quehaceres cotidianos dentro de las cámaras funerarias de tumbas privadas. Estos relieves eran pintados y ubicados en el muro a través de bandas.

 

La escultura en el Imperio Medio

Durante este período de la historia del arte egipcio la escultura tiende a inclinarse hacia el realismo. Hay una mayor naturalidad en las expresiones faciales (Estatua de Sesostris I), característica que seguirán las estatuas de personajes privados. En este periodo surge un interés por la realización en madera policromada de estatuas de sirvientes (Tropa de soldados).

En las tumbas son numerosos y de excelente calidad los relieves que las ornamentan. Sin embargo, la joyería, complemento muy importante en la indumentaria de los egipcios, es de notable belleza y perfección (coronas, collares, pectorales, colgantes inspirados en la mitología egipcia y de gran valor simbólico dado por los colores empleados).Son trabajados en oro, lapislázuli, cornalina, feldespato verde, turquesa, ágata, amatista y granate, (Pectoral de la princesa Sit-Hathor-yunet. Dinastía XII).

 

La escultura Imperio Nuevo

La escultura exenta abandona la rigidez y el realismo de la escultura precedente para exponer obras de gran elegancia y minuciosidad, (Sarcófago interno de Tutankamón). También significativas son las cuatro estatuas monumentales erigidas en la fachada de los templos de Abu Simbel bajo el mandato de Ramsés II.

En términos generales, el Imperio Nuevo supuso una evolución técnica y estética para las artes decorativas, la pintura y la escultura.

 

La pintura en el arte egipcio

 La pintura también se caracteriza por su función funeraria, simbólica y religiosa, (tumba de la reina Nefertari). Su estilo permaneció inalterable durante toda la historia del Antiguo Egipto. Fue importante para decorar cerámicas, no difiere formalmente del arte parietal de otras zonas. La distingue las representaciones de imágenes humanas siempre jóvenes, planas, de marcado contorno y ausentes de sombras cuya composición puede estar dada en registros o en un solo plano. La paleta cromática es variada, viva y simbólica: el azul representa el Nilo, el cielo, el agua o la noche; el verde, la fecundidad, la vegetación y a Osiris; el blanco representa las ropas; el rojo la piel, la cerámica, la madera o el desierto; el amarillo el sol, la piel femenina y el oro mientras que el negro es destinado para los cabellos y los ojos. Se emplean diferentes técnicas ya sea al temple, al fresco, en azulejos que revisten los muros o en esmalte (joyas).

Al principio, la mayoría de las obras se centrarán en el ámbito funerario. Son muy demandadas en las tumbas civiles por ser relativamente menos cara. La temática varía según su finalidad y el período: dioses y faraones con sus ofrendas, acontecimientos históricos y hechos importantes de la vida del faraón, escenas de la vida cotidiana en construcciones civiles y funerarias, representaciones de la flora y fauna y escenas funerarias (almacenamiento de alimentos, la representación de las posiciones del difunto para su vida ultratumba y el Libro de los muertos).