El arte maya es el de las ciudades que ocuparon el sur de México, Guatemala, Belice y parte de Honduras y El Salvador durante más de dos mil años. Es el más largo, el más variado y el más literario de los artes americanos antiguos: el único de todo el continente cuya escritura se ha llegado a descifrar.
Eso cambia por completo la forma de mirarlo. Delante de una escultura inca no se sabe quién la encargó. Delante de una estela maya, sí: dice el nombre del gobernante, el de su padre y su madre, la fecha exacta en que subió al trono y a veces el nombre del escultor que la talló. El arte maya viene firmado y fechado.
Características del arte maya
- La bóveda maya. Su solución para cubrir espacios: hiladas de piedra que avanzan una sobre otra hasta juntarse arriba, cerradas con una losa. No es un arco verdadero, y por eso las estancias son estrechas y altas, casi triangulares.
- El gobernante como tema central. El retrato del ajaw con sus atributos ocupa estelas, dinteles y fachadas. El arte es el instrumento con el que una dinastía justifica su derecho a mandar.
- Escritura por todas partes. Un sistema logosilábico de más de ochocientos signos, tallado, pintado e incluso incisado en objetos pequeños. Combina signos que valen por una palabra con otros que valen por una sílaba.
- Obsesión por el tiempo. Las fechas se dan en Cuenta Larga, contando los días transcurridos desde un punto de partida mítico. Muchos monumentos existen solo para conmemorar el final de un ciclo.
- Naturalismo y movimiento. A diferencia de la rigidez frontal mexica, las figuras mayas se giran, se sientan de perfil, gesticulan con las manos y muestran proporciones humanas creíbles.
- El estuco como material noble. Cal modelada sobre las fachadas y sobre los retratos, después pintada. Permite un modelado fino imposible en piedra caliza tallada.
- El jade por encima del oro. El verde del jade se asociaba al agua, al maíz y al aliento vital. Era la materia más valiosa, muy por delante de cualquier metal.
Las ciudades

No hubo un imperio maya. Hubo decenas de ciudades-estado que competían, se aliaban y se hacían la guerra, cada una con su dinastía y su estilo.
Tikal, en el Petén guatemalteco, levanta templos-pirámide de más de sesenta metros con crestería, un muro calado en lo alto que aumenta la silueta sin añadir espacio interior. Palenque, en Chiapas, hace lo contrario: edificios bajos, ligeros, con muros aligerados y una decoración de estuco de una delicadeza que no tiene igual. Copán, en Honduras, es la capital de la escultura: sus estelas están talladas casi en bulto redondo y su Escalinata Jeroglífica reúne más de dos mil glifos en sus peldaños, el texto maya más largo que se conserva. Uxmal y las ciudades del Puuc cubren las fachadas de mosaicos de piedra montados pieza a pieza. Chichén Itzá, ya en el posclásico, mezcla lo maya con formas llegadas del centro de México.
Palenque y la tumba de Pakal

En 1952, tras cuatro temporadas retirando el relleno de una escalera oculta bajo el suelo del Templo de las Inscripciones, el arqueólogo Alberto Ruz Lhuillier llegó a una cámara con un sarcófago monolítico. Dentro estaba K’inich Janaab’ Pakal, que había gobernado Palenque durante sesenta y ocho años en el siglo VII, cubierto con una máscara de mosaico de jade.
El hallazgo demostró algo que hasta entonces se discutía: que las pirámides mesoamericanas también podían ser tumbas, y no solo basamentos de templo. La losa que cubre el sarcófago, tallada con Pakal en el momento de su muerte sobre el monstruo de la tierra y bajo el árbol del mundo, es probablemente el relieve más famoso de América.

La pintura: Bonampak

De la pintura mural maya se conserva poco, y casi todo lo que sabemos viene de un solo sitio. En 1946 se localizaron en Bonampak, en la selva de Chiapas, tres habitaciones cubiertas de murales del siglo VIII.
Lo que muestran desmontó de golpe la vieja idea de unos mayas pacíficos y contemplativos: una ceremonia de corte con músicos y dignatarios, una batalla, y la presentación de los prisioneros ante el gobernante, con las manos ensangrentadas. Están pintados sobre estuco, con una escala de figuras y una soltura de dibujo que no se conocía en ninguna otra parte de Mesoamérica.
La cerámica
Los vasos polícromos del periodo clásico son, en la práctica, pintura sobre arcilla. Muchos llevan una banda de glifos alrededor del borde con una fórmula que indica el propietario del vaso y para qué bebida servía —normalmente cacao—, y en el cuerpo, escenas de palacio, mitos del inframundo y personajes identificados por su nombre. Son la fuente principal para conocer episodios míticos que después reaparecerán, siglos más tarde, en el Popol Vuh.
Preguntas frecuentes sobre el arte maya
¿Qué es el arte maya?
El arte maya es el producido por las ciudades-estado mayas del sur de México, Guatemala, Belice, Honduras y El Salvador, sobre todo entre el 250 y el 900 d.C. Destaca por su arquitectura de templos-pirámide con bóveda por aproximación de hiladas, por sus estelas con retratos de gobernantes y textos jeroglíficos, por el modelado en estuco y por una cerámica polícroma de gran calidad pictórica.
¿Cuáles son las características del arte maya?
Sus rasgos principales son el uso de la bóveda maya o por aproximación de hiladas en lugar del arco verdadero, el protagonismo del gobernante como tema, la presencia constante de escritura jeroglífica, la obsesión por registrar fechas, un naturalismo con figuras en movimiento, el estuco modelado como material noble y la primacía del jade sobre los metales.
¿Qué es la bóveda maya?
Es un sistema de cubierta formado por hiladas de piedra que van avanzando una sobre otra desde ambos lados hasta casi encontrarse, cerrándose con una losa plana. No es un arco verdadero porque no trabaja por compresión entre dovelas, y por eso obliga a estancias estrechas, altas y de sección triangular.
¿Se ha descifrado la escritura maya?
En gran medida sí. Es un sistema logosilábico que combina signos-palabra con signos-sílaba, y su desciframiento avanzó decisivamente durante la segunda mitad del siglo XX. Hoy puede leerse la mayor parte de los textos monumentales, aunque quedan signos sin resolver.
¿Cuáles son las obras más importantes del arte maya?
El Templo de las Inscripciones de Palenque con la tumba y la máscara de jade de Pakal, los templos-pirámide de Tikal, la Escalinata Jeroglífica y las estelas de Copán, los murales de Bonampak, las fachadas de mosaico de Uxmal y los vasos polícromos del periodo clásico.
¿Por qué desaparecieron las ciudades mayas?
Entre los siglos VIII y X las grandes ciudades del sur dejaron de erigir monumentos y quedaron despobladas. No hay una única explicación aceptada: se combinan sequías prolongadas documentadas por los estudios paleoclimáticos, guerras entre ciudades, presión sobre los recursos y crisis de las dinastías. Los mayas no desaparecieron: sus descendientes siguen habitando la región.
← Volver a el arte precolombino
Para seguir leyendo sobre el arte maya
Estos manuales generales cubren esta etapa dentro del conjunto de la historia del arte. Son enlaces de afiliado de Amazon: si compras a través de ellos, Enciclopediarte recibe una pequeña comisión y a ti no te cuesta ni un céntimo más. Cómo funciona.
- La historia del arte, de E. H. Gombrich — el manual general, y el que mejor sitúa cada cultura en su contexto.
- Arte: la historia visual definitiva — enciclopedia visual, muy útil para comparar obras de distintas culturas de un vistazo.
- Guía visual de la arquitectura en el Mundo Antiguo — plantas y alzados, ideal si lo tuyo son las pirámides.
¿No sabes cuál elegir? Lee la guía para elegir libro de historia del arte o mira toda la selección por etapa.
Sigue el recorrido
Sigue el recorrido